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sobre El Ràfol d'Almúnia
Capital histórica de la Rectoría; pueblo tranquilo rodeado de cítricos y montaña
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En la Marina Alta alicantina, El Ràfol d'Almúnia es un pueblo pequeño (721 habitantes) y muy tranquilo, rodeado de huerta y campos de cítricos. Aquí se viene a caminar despacio, a escuchar el silencio entre calles estrechas y a asomarse a un interior mediterráneo que sigue siendo agrícola.
Qué ver en El Ràfol d'Almúnia
El paseo se hace en poco tiempo: callejuelas cortas, casas de dos alturas, balcones de hierro y fachadas claras que reflejan la luz. El punto más reconocible es la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, con presencia marcada en el perfil del casco urbano.
En los alrededores, los naranjos y limoneros dibujan el paisaje. Los caminos rurales entre bancales sirven para estirar las piernas y ver cómo cambia el color del campo según la estación.
Qué hacer
- Paseo por caminos agrícolas hacia los términos vecinos, sin grandes desniveles, pensando más en observar que en hacer kilómetros.
- Cocina de casa: arroces (como el arroz al horno), dulces con almendra y el protagonismo de los cítricos en temporada.
- Si te interesa el mundo del campo, en época de recolección de cítricos (aprox. entre noviembre y mayo, según variedades) se entiende bien el ritmo del año agrícola.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales de la Purísima Concepción se celebran en diciembre. En agosto suelen organizarse fiestas de verano con actos para vecinos y visitantes. La Semana Santa también tiene su peso, con celebraciones en el propio pueblo.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco urbano y la zona de la iglesia.
- Salida breve por algún camino entre naranjos (ida y vuelta), lo justo para llevarte una imagen del paisaje agrícola.
Errores típicos
- Llegar con prisa y “verlo” en diez minutos: aquí lo mejor es caminar sin objetivo.
- Meter el coche por calles estrechas: aparca donde no estorbes y sigue a pie.
- Ir en pleno calor de verano a mediodía: el paseo se disfruta más a primera o última hora.