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sobre Llíber
Pequeño pueblo del Valle del Pop con encanto rural; rodeado de viñedos y riuraus
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En la Marina Alta, entre bancales de almendros y viñedos, Llíber aparece como un pueblo pequeño y tranquilo, de calles estrechas y ritmo pausado. A 220 metros de altitud y con alrededor de 950 habitantes, aquí se viene a pasear sin prisa y a mirar el paisaje agrícola que ha marcado la vida del valle.
Qué ver en Llíber
La Iglesia Parroquial de San Cosme y San Damián (siglo XVIII) preside el casco urbano con una arquitectura sobria y un interior con retablos de ámbito local. Alrededor, el paseo se hace solo: casas encaladas, rejas de hierro, portones de madera y rincones donde se nota la arquitectura popular mediterránea. La Plaza Mayor funciona como punto de encuentro y buena referencia para orientarse.
Fuera del centro, lo que manda es el campo: almendros, olivos y viña en terrazas. En época de floración, el entorno cambia por completo, pero incluso fuera de temporada el mosaico de bancales tiene mucha fotogenia.
Qué hacer
Hay caminos y senderos desde el pueblo, con recorridos asequibles y otros algo más largos, que conectan con el entorno de la Sierra de Bernia y regalan vistas abiertas hacia la comarca. También apetece quedarse cerca: paseo corto, fotos y alguna parada para probar cocina de base agrícola (arroces, guisos de verduras y repostería con almendra, según temporada).
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a San Cosme y San Damián se celebran a finales de septiembre. También se organiza una Fiesta del Almendro en Flor (entre febrero y marzo, según el año) y en agosto suele haber actividades veraniegas y ambiente de pueblo.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco histórico, Plaza Mayor incluida.
- Visita a la iglesia parroquial.
- Paseo corto hacia los bancales de almendros y viña para ver el paisaje de cerca.
Mejor época
De octubre a mayo se camina mejor y el ambiente es más amable. En primavera el campo está especialmente vistoso; en verano, si aprieta el calor, conviene madrugar o reservar el paseo para última hora.