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sobre Ondara
Nudo de comunicaciones y comercio; cuenta con una plaza de toros histórica y patrimonio arquitectónico
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En el corazón de la Marina Alta, entre los valles que se extienden desde las estribaciones del Montgó hasta la llanura costera, se encuentra Ondara, una villa que conserva intacto el sabor auténtico del interior alicantino. Con sus 7.308 habitantes distribuidos en apenas 36 metros de altitud, este municipio valenciano ofrece al viajero una experiencia genuina, alejada de las multitudes turísticas pero rica en tradiciones mediterráneas.
Ondara es un destino que invita a desacelerar, a pasear por sus calles donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo. Sus campos de cítricos, que perfuman el aire especialmente en primavera, y su casco urbano de raíces históricas profundas, conforman un paisaje típicamente mediterráneo que cautiva a quienes buscan la esencia más pura de la Comunidad Valenciana.
La villa se presenta como un punto de partida ideal para explorar la Marina Alta, ofreciendo la tranquilidad de un pueblo tradicional con todas las comodidades modernas, en un entorno donde la cultura del campo y las tradiciones valencianas se mantienen vivas en el día a día de sus habitantes.
Qué ver en Ondara
El patrimonio de Ondara refleja siglos de historia mediterránea. La Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol domina el skyline del municipio, un templo cuya construcción se remonta al siglo XVII y que presenta elementos arquitectónicos de gran valor histórico. Su campanario se alza como referente visual del casco urbano, mientras que en su interior se conservan retablos y elementos decorativos que narran la evolución artística de la zona.
El casco antiguo invita a un paseo pausado por calles que conservan la distribución urbana tradicional valenciana. Las casas señoriales del siglo XVIII y XIX, con sus fachadas de piedra local y sus característicos balcones de hierro forjado, ofrecen un testimonio arquitectónico de la prosperidad histórica de la villa.
El entorno natural de Ondara, caracterizado por sus extensas plantaciones de naranjos y limoneros, proporciona un paisaje agrícola típico de la Marina Alta. Los campos de cítricos, que se extienden como una alfombra verde salpicada de color según la estación, constituyen uno de los principales atractivos visuales y olfativos del municipio.
Las acequias tradicionales, parte del sistema de riego histórico valenciano, crean un entramado de pequeños canales que riegan los cultivos y añaden un elemento etnológico de gran interés para comprender la cultura del agua en el Mediterráneo.
Qué hacer
Ondara ofrece múltiples posibilidades para el turismo activo y cultural. Las rutas de senderismo por los caminos rurales que conectan con municipios vecinos permiten descubrir paisajes agrícolas tradicionales y disfrutar de vistas panorámicas de la Marina Alta.
La ruta de los cítricos es una experiencia imprescindible, especialmente entre enero y abril, cuando los árboles están en flor o cargados de frutos. Estos paseos permiten conocer de cerca las técnicas de cultivo tradicionales y la importancia económica e histórica de la citricultura en la región.
Para los amantes de la gastronomía, Ondara ofrece la posibilidad de degustar productos locales auténticos. Los restaurantes del municipio sirven platos tradicionales valencianos elaborados con productos de la zona, destacando las preparaciones con cítricos locales y las recetas familiares transmitidas de generación en generación.
El mercado municipal, con sus productos frescos de la huerta local, es una ventana perfecta para conocer los sabores auténticos de la Marina Alta. Los cítricos de temporada, las verduras de la huerta y los productos artesanales locales ofrecen una experiencia gastronómica genuina.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Ondara mantiene vivas las tradiciones valencianas más auténticas. Las Fallas, celebradas en marzo, constituyen el momento álgido del año festivo, con monumentos falleros que cada año renuevan la creatividad artística local y eventos que congregan a toda la comunidad.
Las fiestas patronales en honor a San Pedro Apóstol se celebran a finales de junio, combinando actos religiosos tradicionales con actividades populares. Durante estas fechas, el municipio se viste de gala con procesiones, verbenas populares y actividades que reflejan la devoción y el carácter festivo de sus habitantes.
La celebración de San Antonio Abad en enero incluye la tradicional bendición de animales, una costumbre que conecta con el pasado agrícola del municipio. Las hogueras de San Vicente en febrero añaden otro momento destacado al calendario, manteniendo viva la tradición de los fuegos purificadores mediterráneos.
Durante el verano, las actividades culturales al aire libre aprovechan el buen tiempo para ofrecer conciertos, teatro y espectáculos en plazas y espacios públicos, creando un ambiente festivo que se extiende durante los meses estivales.
Información práctica
Ondara se encuentra a 85 kilómetros al noreste de Alicante capital, siendo accesible por la autopista AP-7 tomando la salida 63 (Ondara-Pedreguer). El trayecto en coche desde Alicante dura aproximadamente una hora, atravesando paisajes típicos del interior mediterráneo.
Para llegar en transporte público, existen conexiones regulares de autobús desde Alicante y Denia, con paradas en el centro del municipio que facilitan el acceso a los principales puntos de interés.
una de las mejores época para visitar Ondara es entre marzo y junio, cuando los cítricos están en flor y las temperaturas son más suaves, aunque el clima mediterráneo hace que sea un destino atractivo durante todo el año. Los meses de verano, más calurosos, son ideales para disfrutar de las actividades al aire libre durante las primeras y últimas horas del día.
Se recomienda combinar la visita a Ondara con otros municipios cercanos de la Marina Alta, creando una ruta por el interior alicantino que permita descubrir la diversidad paisajística y cultural de esta comarca valenciana.