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sobre Benifato
El pueblo más pequeño de la Vall de Guadalest; puerta de acceso a la Sierra de Aitana
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El turismo en Benifato se entiende mejor mirando primero al lugar: un pequeño municipio en la vertiente sur de la sierra de Aitana, en la parte interior de la Marina Baixa. Aquí la montaña manda. El caserío se apoya en la ladera y alrededor se extienden bancales de piedra seca donde todavía se cultivan almendros y olivos. La población ronda hoy los 160 habitantes, una cifra que explica bien el tamaño y el ritmo del pueblo.
El núcleo urbano es compacto y se adapta a la pendiente. Calles cortas, algunas bastante inclinadas, y casas de dos alturas con fachada encalada y tejado de teja árabe. No hay grandes monumentos ni un casco histórico pensado para el visitante: es, simplemente, un pueblo que ha seguido funcionando como tal. La plaza, la iglesia y varias fuentes marcan los puntos donde tradicionalmente se concentraba la vida diaria.
Patrimonio y detalles que revelan historia
La iglesia parroquial de San Roque, levantada en el siglo XVIII, ocupa el centro del pueblo. El edificio es sencillo y responde al tipo de templo rural habitual en muchas localidades del interior alicantino. El campanario se reconoce desde varios puntos del entorno, algo lógico en un asentamiento donde las campanas servían para organizar la vida cotidiana además de las celebraciones religiosas.
El trazado urbano deja ver bien cómo se organizaba la economía doméstica. En algunas casas aún se distinguen portones anchos que permitían la entrada de animales o carros, pequeños corrales en la parte trasera y dependencias vinculadas al trabajo agrícola. También aparecen hornos antiguos y pequeñas balsas relacionadas con el riego de los bancales cercanos.
El paisaje agrícola que rodea el pueblo sigue teniendo peso. Los almendros, muy presentes en estas laderas, florecen a finales del invierno y durante unas semanas cambian el color del valle. Los olivares, algunos bastante viejos, ocupan parcelas más soleadas. Son cultivos duros, adaptados a suelos pobres y pendientes pronunciadas, lo que explica en parte la persistencia de los bancales de piedra seca.
En las inmediaciones del pueblo aparecen varias fuentes tradicionales, entre ellas la conocida como Fuente del Molino y la Fuente de la Salud. Durante mucho tiempo fueron puntos básicos de abastecimiento y lugar de paso para quienes trabajaban en el campo.
Caminos y miradores en la sierra de Aitana
Benifato es uno de los accesos habituales a la sierra de Aitana, la montaña más alta de la provincia de Alicante. Desde el pueblo parten varios senderos que conectan con antiguos caminos de herradura y con rutas que suben hacia zonas más elevadas de la sierra.
Uno de los recorridos clásicos enlaza con Confrides siguiendo trazados que durante décadas sirvieron para desplazarse entre valles antes de que el coche fuese común. A medida que se gana altura aparecen vistas abiertas hacia el valle de Guadalest y hacia el mosaico de bancales que rodea los pueblos de la zona.
Las rutas por Aitana implican desnivel y terreno de montaña. Conviene llevar agua y protección frente al sol, sobre todo en los meses cálidos, ya que en muchos tramos no hay sombra ni servicios.
La sierra también tiene interés para quienes se fijan en la fauna. Es relativamente frecuente ver rapaces planeando sobre los cortados y, en las zonas de matorral y bosque bajo, pequeñas aves propias de ambientes mediterráneos de montaña.
Costumbres y festividades
El calendario festivo gira en torno a San Roque, patrón del pueblo, cuya celebración tiene lugar en agosto. En esas fechas regresan muchas personas con vínculos familiares en Benifato y el pueblo recupera durante unos días una actividad que contrasta con la tranquilidad del resto del año.
Otra cita tradicional es la de San Antonio Abad, en enero, con la bendición de animales y la preparación colectiva de dulces típicos. Son celebraciones muy ligadas a la comunidad local y al calendario agrícola que ha marcado históricamente la vida en estas montañas.
Cómo llegar y qué tener en cuenta
La forma más habitual de llegar es desde la A‑7 tomando el desvío hacia el interior de la Marina Baixa y continuando por carreteras comarcales que ascienden hacia la sierra. El último tramo incluye curvas y pendientes pronunciadas, algo normal en esta parte de Aitana.
Benifato es pequeño y los servicios son limitados. Conviene ir con cierta previsión si se piensa pasar varias horas caminando por la sierra o recorrer otros pueblos del entorno como Confrides o las localidades del valle de Guadalest. El interés del lugar está precisamente en eso: un pueblo de montaña que sigue viviendo a su escala.