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sobre Bolulla
Pequeño pueblo en el valle del río Algar; tranquilo y rodeado de nísperos y aguacates
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Enclavada en las estribaciones de la Serra de Bèrnia, Bolulla emerge como una joya rural en el corazón de la Marina Baixa alicantina. Este pequeño municipio de apenas 440 habitantes se alza a 214 metros de altitud, ofreciendo un remanso de tranquilidad donde el tiempo parece haberse detenido entre bancales centenarios y callejuelas empedradas que susurran historias de siglos pasados.
La esencia de Bolulla reside en su autenticidad mediterránea más pura. Aquí no encontrarás masificación turística ni grandes infraestructuras, sino la oportunidad única de sumergirte en la vida rural valenciana tradicional. Sus casas encaladas se derraman por las laderas montañosas, creando un paisaje de postal que invita a desconectar del bullicio urbano y reconectar con ritmos más pausados y naturales.
Qué ver en Bolulla
El patrimonio arquitectónico de Bolulla, aunque modesto en dimensiones, resulta fascinante por su valor etnológico. La Iglesia de San Juan Bautista, construida en el siglo XVIII, domina el casco urbano con su sencilla pero elegante silueta. Su interior alberga retablos barrocos que merecen una visita pausada, especialmente por la devoción popular que aún despierta entre los vecinos.
El casco histórico constituye en sí mismo un museo al aire libre. Sus estrechas calles empedradas, flanqueadas por casas tradicionales con fachadas encaladas y contraventanas de madera, conservan el sabor de la arquitectura rural mediterránea. Destaca especialmente la zona conocida como el Raval, donde las viviendas más antiguas muestran elementos arquitectónicos originales como aleros de teja árabe y portales de piedra labrada.
Los alrededores de Bolulla ofrecen un paisaje de bancales en terrazas que testimonian siglos de agricultura de montaña. Estos abancalamientos, muchos de ellos abandonados pero aún visibles, crean un mosaico paisajístico de gran valor estético y cultural. Desde diversos puntos del municipio se obtienen vistas panorámicas excepcionales del valle del río Guadalest y de los pueblos vecinos de Tárbena y Castell de Guadalest.
Qué hacer
La red de senderos que parte desde Bolulla conecta con algunos de los itinerarios más atractivos de la Marina Baixa. La Ruta dels Molins conduce a través de barrancos donde antiguos molinos harineros recuerdan la actividad económica tradicional de la zona. Este recorrido, de dificultad media, permite descubrir fuentes naturales y zonas de vegetación mediterránea especialmente frondosas.
Para los aficionados al senderismo más exigente, Bolulla sirve como punto de partida hacia la Serra de Bèrnia, una formación montañosa que ofrece rutas de alta montaña con vistas espectaculares al Mediterráneo. El sendero que conduce al Fort de Bèrnia, una fortificación del siglo XVI, constituye una de las excursiones más gratificantes de la comarca.
La gastronomía local mantiene vivas las recetas tradicionales de montaña. Los productos de la huerta en bancales, cultivados siguiendo métodos ancestrales, destacan por su sabor concentrado. Las almendras, los algarrobos y los olivos centenarios proporcionan ingredientes para elaboraciones artesanales que se pueden degustar en establecimientos familiares del pueblo.
La micología tiene también su espacio en Bolulla, especialmente durante los meses otoñales, cuando los pinares y encinares de los alrededores se convierten en escenario ideal para la búsqueda de setas y níscalos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Bolulla mantiene el carácter íntimo y familiar propio de las celebraciones rurales. Las Fiestas Patronales en honor a San Juan Bautista se celebran a finales de junio, combinando actos religiosos con actividades lúdicas que congregan no solo a los vecinos sino también a antiguos residentes que regresan para la ocasión.
En agosto tiene lugar la Festa de la Divina Aurora, una celebración de raíces profundamente populares que incluye procesiones, verbenas y degustaciones de productos locales. Esta festividad resulta especialmente interesante para los visitantes que deseen conocer las tradiciones musicales valencianas, con actuaciones de dulzainas y tabales.
La Navidad se vive en Bolulla con especial recogimiento, destacando el Belén viviente que se monta en diversas calles del pueblo, aprovechando la arquitectura tradicional como escenografía natural.
Información práctica
Bolulla se encuentra a 65 kilómetros de Alicante capital. Para llegar en vehículo particular, se toma la autopista A-7 hasta la salida 64 (Benidorm/Villajoyosa), continuando por la CV-70 hacia Callosa d'en Sarrià y después por la CV-715 hasta el desvío señalizado hacia Bolulla. El trayecto desde Alicante requiere aproximadamente una hora.
No existe transporte público directo hasta Bolulla, por lo que el vehículo propio resulta indispensable. El acceso final al pueblo se realiza por una carretera de montaña con curvas, pero en buen estado de conservación.
una de las mejores época para visitar Bolulla abarca desde abril hasta octubre, evitando los meses más calurosos si se planean actividades de senderismo intenso. Los meses primaverales ofrecen temperaturas ideales y el paisaje en su máximo esplendor, con los almendros en flor creando un espectáculo visual inolvidable.