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sobre Sella
Pueblo de montaña a los pies de Aitana; paraíso para escaladores y senderistas
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Sella está a una hora de Alicante por una carretera con curvas. El pueblo aparece de repente en la ladera. Aparca en la entrada, en las zonas señalizadas, y olvídate del coche. Las calles son estrechas y con cuesta.
Aparcar y moverse por Sella
El coche sobra dentro del casco. Déjalo arriba y baja andando. Las cuestas no son brutales, pero están ahí. Tenlo en cuenta con calor o con niños pequeños. En verano hay más gente por la mañana y al atardecer.
El pueblo y la iglesia
Sella es un pueblo pequeño pegado a la montaña. Calles irregulares, casas encaladas, escaleras. No busques monumentos ni plazas grandes.
La iglesia de San Pedro es del siglo XVIII, según los carteles. Es blanca y sencilla, por fuera y por dentro. Se ve en cinco minutos.
Lo que tiene sentido aquí es caminar sin prisa por los callejones, subir unas escaleras y asomarse a alguna vista entre tejados hacia la sierra.
Senderos por la sierra de Aitana
La razón para venir aquí suele ser el monte. Sella está a los pies de Aitana y es el inicio de rutas conocidas.
Los caminos ganan altura rápido. Pinos carrascos, roca, vistas lejanas hacia la costa si el día lo permite.
En verano, madruga o no vayas. Hay tramos sin sombra y el calor es serio desde mediodía. Agua siempre.
Paseos rurales y fiestas locales
Si no quieres subir a la sierra, hay caminos que salen del pueblo entre bancales de almendros y olivos. Son paseos llanos para estirar las piernas, nada más.
El calendario de fiestas es el habitual: San Pedro a finales de junio, la Virgen en agosto. En Navidad hacen un Belén Viviente por las calles antiguas. El pueblo se llena esos días.
Consejo práctico
Ven a Sella si quieres andar por Aitana. Si solo buscas ver un pueblo bonito, en media hora lo has visto todo. Para senderismo: agua, protección solar y salir temprano. El sol aquí no perdona