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sobre Tàrbena
Pueblo de montaña con herencia mallorquina; famoso por su embutido y vistas
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En las estribaciones de la Sierra de Bernia, a unos 560 metros de altitud, Tàrbena es uno de esos pueblos de interior de la Marina Baixa donde el ritmo baja varios puntos. Con alrededor de 630 habitantes, mantiene una vida tranquila: casas blancas en cuesta, bancales de almendros y olivos, y calles donde el sonido más habitual es el de una fuente o el viento entre los pinos.
Desde algunos rincones del casco urbano se abren vistas largas: montaña en primer término y, en días claros, el Mediterráneo al fondo. Ese contraste —serranía y mar en el horizonte— explica parte del carácter del pueblo.
Qué ver
- Iglesia Parroquial de San Antonio Abad, en la zona central del pueblo. Es un templo sencillo y muy integrado en la vida local.
- Casco histórico: calles estrechas, fachadas encaladas, macetas y algún detalle antiguo (fuentes, patios, hornos tradicionales). Lo mejor es recorrerlo sin prisa y con buen calzado: hay cuestas y tramos empedrados.
- Entorno natural: pinares, matorral mediterráneo y bancales de almendro. En época de floración el paisaje cambia por completo.
Qué hacer
- Senderismo por caminos y sendas locales, con tramos que conectan hacia Bernia y otros puntos de la comarca.
- Paseos cortos al atardecer: la luz en las laderas y los bancales suele dar buenas fotos sin necesidad de grandes rutas.
- Cocina de pueblo basada en productos de huerta y frutos secos; si te interesa el producto local, pregunta por elaboraciones tradicionales.
Mejor época
- Otoño y primavera: temperaturas más llevaderas y buena luz.
- Final de invierno (febrero-marzo): floración de los almendros, si el año acompaña.
- A evitar: las horas centrales de los días más calurosos, sobre todo si vienes a caminar.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco antiguo y la plaza de la iglesia.
- Acércate a algún punto alto del pueblo para buscar la panorámica hacia la costa.
- Remata con un paseo corto por los caminos de salida entre bancales.