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sobre Monforte del Cid
Municipio histórico productor de uva de mesa; cuenta con un importante tesoro íbero (copia)
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Si buscas turismo en Monforte del Cid, lo primero es saber qué es y qué no es. Esto es un pueblo agrícola a veinte minutos del aeropuerto de Alicante. Viñedo alrededor, monte seco y calles en cuesta. No hay playa ni paseo marítimo. Se viene un rato y se sigue camino.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
Desde la A‑31 sales hacia Monforte y en pocos minutos entras al casco urbano. El pueblo aparece sobre un pequeño alto.
Se suele aparcar sin demasiada pelea por la avenida de la Constitución y por las calles cercanas al centro de salud. No hay zona azul. En fiestas y en agosto cuesta algo más, pero el resto del año no suele ser problema.
El centro se recorre andando. Las calles suben hacia la parte alta, así que toca caminar un poco.
Qué ver en el pueblo
En la parte alta quedan restos del castillo. No esperes un gran conjunto monumental. Son muros y zonas restauradas desde donde se ve bien el valle del Vinalopó y los viñedos que rodean el término.
La subida desde la plaza se hace en pocos minutos. Más que la fortaleza en sí, lo que compensa son las vistas.
La iglesia de Santa María, en el centro, es del siglo XVIII. Fachada barroca sencilla y campanario visible desde casi cualquier calle del casco antiguo. A veces está abierta por la mañana; por la tarde depende bastante del día.
Cerca del ayuntamiento suele haber alguna pequeña muestra de restos arqueológicos encontrados en la zona. Es algo modesto y a veces solo se puede ver si hay personal municipal por allí.
La uva embolsada del Vinalopó
Gran parte de la vida del pueblo gira alrededor de la uva embolsada. Los racimos se cubren con bolsas de papel mientras crecen para protegerlos. Si pasas por los caminos agrícolas a finales de verano o en otoño, verás las hileras de viña llenas de puntos blancos.
Esa es la uva que muchas familias compran para Nochevieja. La del Vinalopó suele llevar pepitas y es bastante dulce.
No hace falta buscar rutas concretas: basta salir por las carreteras comarcales que rodean el pueblo para ver los campos. En temporada, algunas cooperativas venden directamente al público.
Moros y cristianos en diciembre
Las fiestas de Moros y Cristianos se celebran a principios de diciembre, en torno a la festividad de la Inmaculada. Durante esos días el pueblo cambia bastante.
Hay desfiles, comparsas y disparos de arcabuz por la mañana. No es una fiesta pensada para turistas; participa sobre todo la gente del propio pueblo y de localidades cercanas.
Si vienes esos días, abrígate. El viento suele entrar desde el valle y en las calles altas se nota.
Dónde comer
En la plaza y en las calles cercanas hay varios bares de los de toda la vida. Carta corta y platos de cuchara.
Uno de los más habituales es el cocido con pelotas: caldo con garbanzos y grandes bolas de carne picada y especias. No siempre está en carta todos los días; conviene preguntar.
También aparece el gazpacho manchego, que aquí se sirve como guiso caliente con carne de caza o conejo y torta de pan.
Consejo final
Monforte del Cid se ve rápido. Un paseo por el centro, subida a la parte alta para mirar el valle y poco más.
Si pasas por la zona en época de uva, tiene más sentido parar. Si no, tómalo como una pausa corta entre Alicante, Elche o el interior del Vinalopó. Un rato basta. Luego sigues carretera.