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sobre Almassora
Importante núcleo industrial y agrícola junto a la desembocadura del río Mijares; cuenta con playa propia y un interesante casco antiguo con restos de muralla medieval y ermitas
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En el corazón de la Plana Alta castellonense, Almassora emerge como un destino que combina la autenticidad de un pueblo valenciano con la proximidad al Mediterráneo. Con casi 28.000 habitantes, esta villa representa el equilibrio perfecto entre tradición y modernidad, donde los naranjos se extienden hasta encontrarse con la brisa marina y el patrimonio histórico convive con una comunidad vibrante y acogedora.
Situada a tan solo 31 metros sobre el nivel del mar, Almassora invita a descubrir sus calles empedradas, sus huertas centenarias y su rica herencia cultural. Aquí, el tiempo parece transcurrir a un ritmo diferente, marcado por el sonido de las campanas de su iglesia parroquial y el aroma de azahar que impregna el ambiente durante la primavera.
Qué ver en Almassora
El patrimonio arquitectónico de Almassora refleja siglos de historia mediterránea. La Iglesia Parroquial de la Asunción, de estilo neoclásico, preside el centro urbano con su imponente fachada y campanario, constituyendo el corazón espiritual del municipio. Sus retablos barrocos y la talla de la Virgen de la Asunción merecen una visita pausada.
El Convento de las Carmelitas Descalzas, del siglo XVII, representa uno de los conjuntos monásticos mejor conservados de la comarca. Su arquitectura sobria y elegante contrasta con la riqueza artística de su interior, donde se guardan importantes obras de arte sacro.
Paseando por el casco histórico, llaman la atención las casas señoriales de los siglos XVIII y XIX, con sus fachadas de azulejos valencianos y balcones de hierro forjado que narran la prosperidad que trajo el cultivo de cítricos a la región.
Los amantes de la naturaleza encontrarán en los campos de naranjos un paisaje único, especialmente bello durante la floración primaveral. Las acequias que surcan estas huertas forman parte de un sistema de riego milenario que conecta Almassora con su pasado agrícola.
Qué hacer
La gastronomía local ofrece experiencias auténticas basadas en productos de la huerta y el mar. Los arroces, preparados con verduras de temporada y pescado fresco del Mediterráneo cercano, constituyen el plato estrella de la cocina almassoreña. Los restaurantes familiares sirven paellas tradicionales junto a especialidades como la olla barrejá o el all i pebre.
Las rutas en bicicleta por los caminos rurales permiten descubrir paisajes de postal entre naranjos y campos de cultivo. Estos senderos conectan con municipios vecinos y ofrecen una perspectiva única de la Plana Alta, especialmente recomendables al atardecer cuando la luz mediterránea baña los campos de dorado.
Para los interesados en artesanía, algunos talleres locales mantienen vivas tradiciones como la cerámica y el trabajo del esparto, permitiendo a los visitantes conocer oficios centenarios y adquirir piezas únicas.
La proximidad a la costa facilita excursiones a las playas de Castellón de la Plana, a pocos kilómetros de distancia, combinando turismo rural con jornadas de sol y mar.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Almassora gira en torno a celebraciones que fusionan tradición religiosa y cultura popular. Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Asunción, celebradas a mediados de agosto, transforman el municipio con verbenas, procesiones y espectáculos pirotécnicos que iluminan las noches estivales.
Durante el mes de marzo, las Fallas llenan las calles de color y música, con monumentos falleros que reflejan el ingenio y la creatividad local. La cremà nocturna marca el clímax de estas festividades valencianas por excelencia.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, destacando las procesiones que recorren el casco histórico al atardecer, creando una atmósfera de gran emotividad.
En enero, la celebración de San Antonio Abad incluye la tradicional bendición de animales y la hoguera popular, manteniendo vivas costumbres rurales que conectan con el pasado agrícola del municipio.
Información práctica
Almassora se encuentra perfectamente comunicada por carretera. Desde Castellón de la Plana, capital de provincia, se accede en apenas 15 minutos por la CV-10. Desde Valencia, el trayecto por la AP-7 y posteriormente la CV-10 requiere aproximadamente una hora de viaje.
El transporte público conecta regularmente con Castellón de la Plana, facilitando el acceso sin vehículo propio.
La primavera emerge como la época ideal para la visita, cuando los naranjos florecen y las temperaturas invitan a pasear por las huertas. El otoño también resulta especialmente agradable, con un clima suave que permite disfrutar tanto del patrimonio urbano como de las rutas rurales.
Se recomienda dedicar al menos una jornada completa para conocer Almassora con tranquilidad, combinando la visita al patrimonio histórico con un paseo por las huertas tradicionales y una degustación de la gastronomía local.