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sobre Benlloch
Municipio de tradición agrícola situado en el centro de la provincia; destaca por su producción de vino y aceite y por ser punto de encuentro de caminos históricos
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Enclavado en el corazón de la Plana Alta castellonense, Benlloch es uno de esos pueblos valencianos que conservan intacta su esencia mediterránea de interior. Con poco más de mil habitantes y situado a 315 metros de altitud, este municipio ofrece la experiencia auténtica de la vida rural valenciana, donde el tiempo parece discurrir a un ritmo más pausado y las tradiciones se mantienen vivas en cada rincón.
Sus calles empedradas y casas tradicionales de piedra dibujan un paisaje urbano que invita al paseo tranquilo y a la contemplación. Rodeado de campos de cultivo y olivares centenarios, Benlloch se presenta como el destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo acelerado de las grandes ciudades y sumergirse en la cultura rural valenciana más auténtica.
La privilegiada ubicación de este pueblo en la comarca de la Plana Alta lo convierte en un punto estratégico para explorar el interior castellonense, ofreciendo a sus visitantes la oportunidad de conocer tanto su rico patrimonio histórico como los paisajes naturales que caracterizan esta zona del levante español.
Qué ver en Benlloch
El patrimonio arquitectónico de Benlloch refleja siglos de historia valenciana. Su Iglesia Parroquial de la Asunción constituye el principal monumento del pueblo, un templo que combina elementos góticos y barrocos que narran la evolución religiosa y artística de la localidad a lo largo de los siglos. Su campanario, visible desde varios puntos del municipio, se ha convertido en una referencia visual del pueblo.
Paseando por el casco histórico, los visitantes pueden admirar la arquitectura popular valenciana en estado puro. Las casas señoriales de los siglos XVII y XVIII, con sus portadas de piedra y balcones de forja, conviven armoniosamente con construcciones más humildes que muestran las técnicas constructivas tradicionales de la zona.
No hay que perderse el lavadero público, una construcción típica de los pueblos mediterráneos que servía como punto de encuentro social y que hoy constituye un testimonio etnográfico de gran valor. Cerca del mismo, los visitantes encontrarán fuentes naturales que han abastecido al pueblo durante generaciones.
Los alrededores de Benlloch ofrecen paisajes de gran belleza, con campos de olivos centenarios, almendros y cultivos tradicionales que crean una estampa típicamente mediterránea. Desde las zonas más elevadas del término municipal se disfrutan vistas panorámicas de la Plana Alta que se extienden hasta el mar.
Qué hacer
Benlloch es un destino ideal para el turismo activo y el contacto directo con la naturaleza. Las rutas de senderismo que parten del pueblo permiten explorar los paisajes agrícolas tradicionales y conocer de primera mano el trabajo en el campo que ha modelado este territorio durante siglos.
La ruta de los olivares constituye uno de los paseos más atractivos, especialmente durante la época de floración en primavera o durante la recolección en otoño. Estos caminos rurales, perfectos también para recorrer en bicicleta, ofrecen la oportunidad de observar la fauna y flora autóctonas de la región.
Para los amantes de la gastronomía rural, Benlloch ofrece productos de gran calidad directamente del productor. El aceite de oliva virgen extra, los embutidos tradicionales y los productos de huerta forman parte de una despensa local que los visitantes pueden conocer y degustar. La cocina tradicional valenciana de interior, con platos elaborados a base de verduras, legumbres y carnes de la zona, representa una experiencia culinaria auténtica y sabrosa.
Las actividades agroturísticas permiten participar en las tareas agrícolas tradicionales según la época del año, desde la recolección de aceitunas hasta la vendimia en las pequeñas viñas locales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benlloch gira en torno a las tradiciones valencianas más arraigadas. Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Asunción, que se celebran a mediados de agosto, constituyen el momento álgido del año festivo local. Durante estos días, el pueblo se engalana con decoraciones tradicionales y se organizan actividades para todas las edades, desde verbenas populares hasta competiciones deportivas.
En enero, la celebración de San Antonio Abad incluye la tradicional bendición de animales, una festividad que mantiene vivo el vínculo del pueblo con sus raíces agropecuarias. Las hogueras de San Antonio iluminan las noches de invierno creando un ambiente especialmente acogedor.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, con procesiones que recorren las calles del casco histórico manteniendo tradiciones centenarias. En junio, las hogueras de San Juan marcan el inicio del verano con celebraciones al aire libre que congregan a vecinos y visitantes.
Información práctica
Benlloch se encuentra a 25 kilómetros de Castelló de la Plana, accesible por carreteras comarcales que ofrecen un agradable recorrido por el paisaje de la Plana Alta. Desde la capital provincial, se llega tomando la CV-10 en dirección a Onda y posteriormente las carreteras locales perfectamente señalizadas.
La mejor época para visitar Benlloch es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo muestra sus mejores colores. Los meses de abril a junio y de septiembre a noviembre resultan especialmente recomendables para disfrutar de las actividades al aire libre.
Para la visita se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y los senderos rurales. El pueblo cuenta con áreas de aparcamiento y es conveniente consultar previamente el calendario de fiestas locales para planificar la visita según los intereses de cada viajero.