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sobre Sarratella
Pequeño pueblo en lo alto de la Sierra Engarcerán con vistas panorámicas al mar; lugar tranquilo de calles empinadas y aire puro
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El turismo en Sarratella parte de una realidad sencilla. Un pueblo muy pequeño, en el interior de la Plana Alta, a unos 780 metros de altura. Aquí viven poco más de cien personas. El lugar conserva la lógica de los antiguos asentamientos agrícolas de esta sierra.
El casco urbano se adapta a la pendiente. Las calles son cortas y algo irregulares. Muchas casas mantienen muros de piedra y tejados de teja árabe. No responden a un plan urbano claro. Se fueron levantando según las necesidades de cada familia.
En el centro se encuentra la iglesia de San Miguel. El edificio actual se sitúa en el siglo XVIII, aunque pudo existir un templo anterior. Es una iglesia sencilla, como ocurre en muchos pueblos de interior de Castellón. El interés está en su papel dentro del pueblo. Durante siglos fue el punto de reunión y referencia del vecindario.
El entorno explica bien la vida de Sarratella. El término está lleno de barrancos, pequeñas lomas y antiguos bancales. Muchos se levantaron con piedra seca. Algunos aún se cultivan. Otros se han ido cubriendo de matorral y pinar.
Los montes cercanos mezclan encina, pino y vegetación mediterránea baja. En primavera y a comienzos del verano el aroma de las plantas aromáticas es muy claro en los caminos. No todos los senderos están señalizados. En varios casos se trata de antiguos caminos agrícolas.
Al caminar por los alrededores aparecen restos de la economía tradicional. Bancales abandonados, pequeñas casetas de piedra y viejos márgenes que aún resisten. Todo esto ayuda a entender cómo se trabajaba esta tierra hasta hace no tantas décadas.
Las aves rapaces se ven a veces sobrevolando los barrancos. También es común escuchar más que ver a muchas especies del monte mediterráneo. El paisaje sigue siendo bastante tranquilo, sobre todo fuera de fines de semana.
Las fiestas patronales suelen celebrarse en agosto. Es cuando el pueblo recupera población durante unos días. Muchas familias vuelven entonces a las casas de sus mayores. También se mantienen celebraciones ligadas al calendario religioso, como ocurre en buena parte del interior castellonense.
Llegar a Sarratella implica conducir por carreteras comarcales desde Castellón de la Plana. El trayecto atraviesa zonas agrícolas y varios pueblos pequeños. Conviene venir con la idea de un lugar muy tranquilo. Aquí el interés está en observar cómo se ha mantenido un paisaje rural que en otras zonas ya ha cambiado mucho.