Artículo completo
sobre Tales
Municipio a las puertas de Espadán con un casco antiguo de trazado irregular; ideal para senderistas y amantes de la montaña baja
Ocultar artículo Leer artículo completo
Enclavado en las suaves colinas de la Plana Baixa, Tales emerge como uno de esos pueblos valencianos que conservan intacto el sabor de la España rural más auténtica. Con apenas 852 habitantes, este pequeño municipio de Castellón se alza a 242 metros de altitud, ofreciendo una perspectiva privilegiada sobre los campos de naranjos que se extienden hacia el Mediterráneo.
Rodeado de montañas y barrancos que dibujan un paisaje de contrastes, Tales invita a descubrir la tranquilidad de un entorno donde el tiempo parece haberse detenido. Sus calles empedradas y sus casas de piedra tradicional cuentan historias de siglos pasados, mientras que los alrededores naturales prometen aventuras para quienes buscan conectar con la naturaleza más pura de la Comunidad Valenciana.
Qué ver en Tales
El patrimonio arquitectónico de Tales gira en torno a su iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, un templo que combina elementos góticos y barrocos en su estructura. Su campanario, visible desde varios puntos del pueblo, se ha convertido en el símbolo más reconocible de la localidad. El interior alberga retablos de interés artístico que merecen una visita pausada.
Paseando por el casco histórico, las casas tradicionales construidas en piedra local muestran la arquitectura popular valenciana en su estado más puro. Muchas de estas construcciones conservan elementos originales como portales de dovelas, balcones de hierro forjado y aleros de tejas árabes que aportan un encanto especial a las calles del pueblo.
El entorno natural de Tales ofrece paisajes de gran belleza. Los barrancos circundantes crean formaciones rocosas espectaculares, mientras que los campos de cultivo en terrazas demuestran cómo el ser humano ha sabido adaptarse al terreno montañoso para crear un paisaje agrícola único. Desde diversos miradores naturales se pueden contemplar vistas panorámicas que se extienden hasta la costa castellonense en días despejados.
La fuente del pueblo y las antiguas acequias que aún funcionan son testimonio del aprovechamiento tradicional del agua en estas tierras de interior, elementos que forman parte del patrimonio etnológico que Tales conserva con esmero.
Qué hacer
Tales es un destino perfecto para el senderismo y las rutas de montaña. Los senderos que parten del pueblo conducen a través de barrancos, pinares y zonas de cultivo tradicional, ofreciendo diferentes niveles de dificultad para todos los públicos. La red de antiguos caminos rurales permite descubrir rincones de gran valor paisajístico y etnográfico.
Los aficionados a la fotografía de naturaleza encontrarán en Tales un escenario ideal, especialmente durante las horas doradas del amanecer y el atardecer, cuando la luz mediterránea realza los colores ocres de la piedra local y el verde intenso de la vegetación.
La gastronomía local se basa en los productos de la huerta y la montaña valenciana. Los platos tradicionales incluyen el arroz con verduras de temporada, las gachas dulces, y guisos elaborados con carnes de caza y setas de temporada. Las naranjas de los campos cercanos son especialmente sabrosas y se pueden adquirir directamente de los productores locales.
Para los amantes del cicloturismo, las carreteras rurales que conectan Tales con pueblos vecinos ofrecen rutas de gran belleza paisajística, con pendientes moderadas que permiten disfrutar del recorrido sin excesiva dificultad técnica.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Tales mantiene vivas las tradiciones valencianas más arraigadas. Las fiestas patronales en honor a San Miguel Arcángel se celebran durante el mes de septiembre, con actos religiosos, procesiones y actividades populares que reúnen a toda la comunidad.
En enero, como en muchos pueblos valencianos, se encienden las tradicionales hogueras de San Antonio, una celebración que marca el final de las fiestas navideñas con fogatas que iluminan las calles del pueblo y en las que se asan productos típicos de la temporada.
Durante el verano, se organizan actividades culturales al aire libre que aprovechan las noches templadas para ofrecer conciertos, representaciones teatrales y muestras de folclore valenciano en las plazas del pueblo.
Información práctica
Tales se encuentra a 25 kilómetros de Castellón de la Plana, a la que se accede por la carretera CV-10 en dirección a Onda y posteriormente tomando el desvío hacia el interior. El trayecto en coche dura aproximadamente 30 minutos y el recorrido ofrece hermosas vistas del paisaje valenciano de interior.
La mejor época para visitar Tales es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra sus colores más intensos. Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre son especialmente recomendables para las actividades al aire libre.
Para disfrutar plenamente de la experiencia, se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y senderos naturales. Una cámara fotográfica es imprescindible para capturar la belleza de los paisajes y la arquitectura tradicional que caracterizan este encantador pueblo de la Plana Baixa.