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sobre Chilches/Xilxes
Municipio costero con una extensa playa de piedras y arena; conocido por su paseo marítimo y su tranquilidad familiar en verano
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El melón te lo dan en julio, cuando está en su punto. El resto del año, Xilxes funciona a medio gas. Unos 3.200 vecinos, dos playas sencillas y un campo de naranjos que llega casi hasta la arena. No es Benicàssim ni Peñíscola. Es lo que hay.
Aparcar y empezar
Llegas por la CV‑10 y sales hacia el pueblo. En Xilxes normalmente se aparca sin mucho problema. Cerca del ayuntamiento suele haber sitio y también por la zona de la estación. En la parte de la playa hay varias bolsas de aparcamiento junto a las calles principales.
En agosto cambia la cosa. Mucha gente baja desde Castellón y alrededores y las plazas vuelan. Si vienes en fin de semana, mejor llegar pronto y olvidarte del coche el resto del día.
Las playas: lo único que viene al caso
La playa del Cerezo es la más larga. Arena fina, paseo sencillo y servicios en verano. Les Cases es más corta y algo más tranquila. Las dos cumplen con lo que se espera aquí: agua bastante limpia y espacio para plantar la sombrilla.
No esperes grandes paisajes ni calas escondidas. Son playas llanas, abiertas y muy familiares. En invierno quedan casi vacías. En verano se llenan de gente que busca mar sin pagar lo que cuesta aparcar más al norte.
Lo que hay detrás de la arena
Si te metes hacia el interior aparecen los naranjos. Mucho campo y caminos rectos. En la partida del Rafol queda un antiguo secadero de arroz del siglo XIX. Está abandonado y solo se puede ver por fuera. Sirve para recordar que aquí también hubo arroz antes de que el cítrico lo ocupara todo.
Por esa misma zona pasa el trazado de la Vía Augusta. Hace décadas apareció un miliario romano y lo trasladaron al museo de Castellón. En el pueblo queda la referencia y poco más.
También verás la chimenea de la antigua fábrica conocida como la Malagueña. Alta, aislada entre campos. Es lo que queda de una industria de yeso que cerró a mediados del siglo pasado.
Comer sin complicaciones
Aquí todo gira alrededor del melón cuando toca. El melón de Xilxes tiene denominación protegida y la campaña suele ir del inicio del verano a agosto. Si es temporada, cualquier frutería del pueblo vende piezas que salen de los campos de alrededor.
En cuanto al arroz, a veces aparece el arroz con nacra, ligado a las zonas de marjal. No es fácil verlo todos los días. Si no hay, acabarás con un arroz al forn o algo parecido, que es lo habitual en media provincia.
Cuándo venir y consejo final
A mediados de agosto suelen celebrar las fiestas patronales. Hay más ambiente, pero también más coches y más ruido. En enero hacen Sant Antoni con hogueras y animales, una tradición bastante extendida por la zona.
Si buscas calma, ven fuera de esos días. Primavera funciona bien: campos en marcha y playas todavía tranquilas.
Y ten claro a qué vienes. Xilxes no es un sitio para pasar tres días viendo cosas. Es parar un rato, pisar la playa, comprar melón si es temporada y seguir camino. Con eso ya cumple.