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sobre Venta del Moro
Puerta al Parque Natural de las Hoces del Cabriel con gran valor ecológico
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En el corazón de la comarca de Plana de Utiel-Requena, a 730 metros de altitud, se alza Venta del Moro, un pequeño municipio de apenas 1.200 habitantes que conserva intacto el sabor auténtico del interior valenciano. Su nombre evoca los antiguos caminos comerciales que atravesaban estas tierras, cuando las ventas servían de refugio a viajeros y comerciantes que cruzaban la meseta camino de Valencia.
Rodeado de viñedos y paisajes de transición entre la llanura manchega y las sierras valencianas, Venta del Moro ofrece al visitante una experiencia genuina del turismo rural. Aquí el tiempo parece haberse detenido, permitiendo disfrutar de la tranquilidad de sus calles empedradas, la hospitalidad de sus gentes y un entorno natural que invita al descanso y la contemplación.
Qué ver en Venta del Moro
El casco histórico de Venta del Moro mantiene la estructura típica de los pueblos castellano-valencianos, con casas de arquitectura tradicional que reflejan siglos de historia. La Iglesia Parroquial de San Roque constituye el principal monumento religioso del municipio, un templo que preside la plaza principal y donde se pueden apreciar elementos arquitectónicos de diferentes épocas.
El patrimonio etnológico cobra especial relevancia en las bodegas tradicionales excavadas en la roca, testimonio de la arraigada cultura vitivinícola de la zona. Estas construcciones subterráneas, algunas centenarias, servían para conservar el vino a temperatura constante y representan un ejemplo único de la arquitectura popular vinícola.
Los alrededores del pueblo ofrecen paisajes de gran belleza natural. Los campos de viñedos que se extienden hasta el horizonte crean un mosaico de colores que cambia según las estaciones, siendo especialmente espectacular durante el otoño cuando las hojas de las vides adquieren tonalidades doradas y rojizas.
La Sierra de Juan Navarro y los cerros circundantes proporcionan excelentes miradores naturales desde donde contemplar la amplitud de la Plana de Utiel-Requena. Estos parajes montañosos albergan una vegetación mediterránea bien conservada, con encinares, pinares y una rica flora autóctona.
Qué hacer
Venta del Moro es el punto de partida ideal para numerosas rutas de senderismo que recorren los paisajes de viñedos y monte bajo. Los senderos locales permiten descubrir rincones con encanto, como fuentes naturales, cortijos abandonados y miradores con vistas panorámicas de la comarca.
La ruta del vino constituye una de las actividades más atractivas de la zona. Los viñedos que rodean el municipio forman parte de la Denominación de Origen Utiel-Requena, reconocida por sus vinos tintos de gran calidad. Aunque el pueblo no cuenta con bodegas visitables, su ubicación permite acceder fácilmente a las instalaciones vitivinícolas de la comarca.
Los aficionados a la fotografía de paisajes encuentran en Venta del Moro un destino privilegiado. Los amaneceres y atardeceres sobre los campos de viñas, las panorámicas desde los cerros y los rincones del casco urbano ofrecen infinitas posibilidades para capturar la esencia del mundo rural valenciano.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra y la tradición culinaria manchego-valenciana. Los platos de caza, los guisos con verduras de la huerta y los quesos artesanos constituyen la base de una cocina sencilla pero sabrosa, siempre acompañada de los excelentes vinos locales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Venta del Moro refleja las tradiciones rurales valencianas y la devoción religiosa de sus habitantes. Las fiestas patronales en honor a San Roque se celebran a mediados de agosto, con actos religiosos, procesiones y actividades populares que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
Durante el mes de septiembre, coincidiendo con la época de vendimia, se organizan actividades relacionadas con la cultura del vino. Estas celebraciones permiten conocer de primera mano las tradiciones vitivinícolas y degustar los productos locales en un ambiente festivo y familiar.
Las celebraciones navideñas mantienen un carácter íntimo y tradicional, con la representación de belenes vivientes y villancicos que resuenan en las calles del pueblo, creando una atmósfera especialmente acogedora durante los meses de invierno.
Información práctica
Para llegar a Venta del Moro desde Valencia, hay que tomar la autovía A-3 dirección Madrid hasta la salida 290 hacia Utiel, y desde allí continuar por la CV-432 durante unos 12 kilómetros. El trayecto total es de aproximadamente una hora y cuarto desde la capital valenciana.
La mejor época para visitar el municipio es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran su mayor belleza. El otoño resulta especialmente recomendable por los colores de la vendimia y el ambiente de las actividades vitivinícolas.
Es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar y ropa de abrigo durante los meses de invierno, ya que la altitud del pueblo hace que las temperaturas sean más frescas que en la costa valenciana. Los amantes de la naturaleza deben incluir prismáticos para la observación de aves y una cámara fotográfica para capturar la belleza de los paisajes rurales.