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sobre Villanueva de Castellón (Castelló)
Municipio comercial y agrícola con mercado tradicional y fiestas de moros y cristianos
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En el corazón de la Ribera Alta valenciana, Villanueva de Castellón se alza como un testimonio vivo de la rica tradición agrícola de estas tierras bañadas por el Júcar. Con sus 7.100 habitantes y situada a tan solo 30 metros sobre el nivel del mar, esta villa ofrece al viajero una experiencia auténtica en el interior valenciano, donde los naranjos dibujan el paisaje y el ritmo de vida sigue marcado por las estaciones.
Lejos de las multitudes costeras, Villanueva de Castellón conserva ese encanto particular de los pueblos mediterráneos del interior, donde cada rincón cuenta una historia y la hospitalidad de sus gentes se convierte en uno de los mejores regalo para el visitante. Sus calles ordenadas y sus amplias avenidas invitan a perderse sin prisa, descubriendo la esencia de una comarca que ha sabido mantener sus raíces mientras abraza la modernidad.
Qué ver en Villanueva de Castellón (Castelló)
El patrimonio arquitectónico de la localidad refleja siglos de historia valenciana. La Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol constituye el corazón espiritual del municipio, un templo que combina elementos de diferentes épocas y estilos, testimonio de las sucesivas ampliaciones que acompañaron el crecimiento de la villa.
Paseando por el casco urbano, merece especial atención la Ermita de San Roque, un pequeño pero encantador edificio religioso que guarda una estrecha relación con las tradiciones locales. Sus líneas sencillas y su ubicación estratégica la convierten en un punto de referencia tanto arquitectónico como devocional.
El entorno natural de Villanueva de Castellón ofrece paisajes típicos de la Ribera Alta, donde predominan los extensos campos de naranjos que tiñen de verde y dorado el territorio según la estación. Los canales de riego tradicionales, herencia del sistema musulmán perfeccionado a lo largo de los siglos, configuran un paisaje cultural de gran valor etnológico que puede apreciarse en agradables paseos por los alrededores del núcleo urbano.
Qué hacer
La gastronomía local constituye uno de los mayores atractivos para el visitante. La tradición arrocera de la comarca se manifiesta en exquisitas preparaciones donde el arroz se combina con los productos de la huerta valenciana. Los restaurantes del municipio ofrecen auténticos sabores tradicionales, destacando las verduras de temporada y los cítricos de la zona.
Las rutas de senderismo por los alrededores permiten conocer de cerca el paisaje agrícola tradicional. Los caminos entre naranjos ofrecen paseos especialmente gratificantes durante la época de floración, cuando el azahar perfuma el aire con su inconfundible aroma. Estas rutas, de dificultad baja, son ideales para familias y permiten comprender la importancia histórica de la agricultura en estas tierras.
Para los amantes del cicloturismo, la orografía llana de la zona resulta perfecta para recorridos en bicicleta que conecten Villanueva de Castellón con otras localidades vecinas de la Ribera Alta, siguiendo antiguos caminos rurales entre acequias y campos de cultivo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Villanueva de Castellón mantiene vivas las tradiciones valencianas más auténticas. Las Fiestas Patronales en honor a San Pedro Apóstol se celebran a finales de junio, ofreciendo una programación que combina actos religiosos con celebraciones populares, donde la música tradicional y la gastronomía local ocupan un lugar destacado.
En enero, la localidad se suma a la celebración de San Antonio Abad, con la tradicional bendición de animales y hogueras que iluminan las calles durante la noche, creando una atmósfera mágica que conecta con las raíces más profundas de la cultura valenciana.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, con procesiones que recorren las principales calles del municipio, manteniendo una tradición centenaria que involucra a toda la comunidad local.
En agosto, las fiestas de verano llenan de vida las calles con verbenas, conciertos y actividades para todas las edades, convirtiendo estos días en el momento ideal para conocer el carácter festivo y acogedor de los habitantes de la villa.
Información práctica
Villanueva de Castellón se encuentra perfectamente comunicada desde Valencia capital, situada a unos 45 kilómetros al sur. El acceso más directo se realiza por la A-7 (Autopista del Mediterráneo), tomando la salida hacia Alzira y continuando por la CV-50. El trayecto en vehículo privado no supera los 45 minutos en condiciones normales.
Para quienes prefieran el transporte público, existe servicio regular de autobuses que conecta la localidad con Valencia y otras poblaciones de la comarca, con frecuencias que se adaptan especialmente a las necesidades de desplazamiento de residentes y visitantes.
una de las mejores época para visitar Villanueva de Castellón abarca desde la primavera hasta el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje agrícola muestra toda su belleza. Los meses de abril y mayo resultan especialmente recomendables por la floración de los naranjos, mientras que octubre ofrece la posibilidad de contemplar los frutos dorados que caracterizan esta rica comarca valenciana.