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sobre Casas Altas
Pequeña aldea del Rincón de Ademuz junto al río Turia con arquitectura tradicional
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En el corazón del Rincón de Ademuz, una de las comarcas más singulares de la Comunidad Valenciana, se asoma Casas Altas, un municipio diminuto (unos 130 vecinos) a 680 metros de altitud. Está en esa “isla valenciana” rodeada por territorios de Aragón y Castilla, y eso se nota en el paisaje y en el aire de frontera tranquila.
El pueblo se recorre a pie en un rato. Calles estrechas, tramos empedrados y casas de piedra que se agarran al desnivel con naturalidad. Aquí manda el silencio y un ritmo lento: el plan va de pasear, mirar el valle y dejar que el entorno haga el resto.
Qué ver en Casas Altas
- Iglesia parroquial de la Natividad de Nuestra Señora: el principal edificio religioso del municipio, con origen medieval y reformas posteriores. Merece entrar si está abierta y fijarse en los detalles.
- Casco urbano: portadas de piedra, balcones de forja y aleros de madera que conservan la arquitectura popular de la zona.
- Vistas del entorno: desde distintos puntos del pueblo se abren panorámicas hacia el valle y las montañas, especialmente con luz baja.
Qué hacer
Desde Casas Altas salen senderos para explorar el entorno del Rincón de Ademuz: pinares, laderas y antiguos campos donde la vegetación va ganando terreno. Con algo de paciencia se puede ver fauna (jabalí, corzo) y rapaces en vuelo.
La cocina de la comarca tira de caza, setas de temporada y guisos; también aparecen platos como gachas o gazpacho manchego, según época y costumbre.
De noche, si el cielo acompaña, la falta de luces alrededor deja ver muchas estrellas.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales se celebran en honor a la Natividad de Nuestra Señora a principios de septiembre. En verano suele haber actividades culturales coincidiendo con el regreso de gente que vive fuera.
Información práctica
Para llegar desde Valencia, la ruta habitual pasa por la A-23 hacia Teruel y el desvío hacia Ademuz, continuando por carreteras comarcales. Calcula alrededor de dos horas de conducción.
Mejor época
Primavera y otoño: temperaturas más amables y buen color en el paisaje. En verano aprieta el calor a mediodía, aunque por la altitud refresca por la noche.
La gasolinera más cercana está en Ademuz; conviene llegar con el depósito con margen. Calzado cómodo ayuda en las calles empedradas y en los caminos del entorno.