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sobre Almoines
Municipio con pasado industrial azucarero y textil situado cerca de Gandia
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En el corazón de la comarca de la Safor, a apenas 34 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Almoines, un pueblo valenciano que conserva la esencia de la vida rural mediterránea. Con sus 2.500 habitantes, este municipio representa el equilibrio perfecto entre la tranquilidad del interior y la proximidad a la costa, situándose a pocos kilómetros de las playas de Gandía y rodeado de los fértiles campos de naranjos que caracterizan esta región.
Pasear por Almoines es sumergirse en un ambiente auténtico donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo. Sus calles ordenadas y limpias, salpicadas de casas tradicionales valencianas con sus característicos azulejos y balcones de hierro forjado, invitan a descubrir los pequeños tesoros que guarda este rincón de la Comunidad Valenciana. La hospitalidad de sus gentes y el aroma a azahar que impregna el ambiente durante la primavera convierten cada visita en una experiencia memorable.
Qué ver en Almoines
El patrimonio religioso de Almoines se concentra en la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, un templo que combina elementos de diferentes épocas arquitectónicas y que constituye el centro neurálgico de la vida social del pueblo. Su campanario, visible desde varios puntos del municipio, se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de Almoines.
El casco urbano conserva la estructura tradicional de los pueblos valencianos, con el Ayuntamiento ocupando un edificio de líneas sobrias que refleja la arquitectura institucional de la región. Los visitantes pueden disfrutar de un agradable paseo por sus calles principales, donde se alternan las construcciones históricas con otras más modernas que muestran la evolución del pueblo.
Los alrededores de Almoines ofrecen un paisaje típicamente valenciano, dominado por extensos campos de cítricos que se extienden hasta el horizonte. Estos naranjales no solo constituyen la base económica del municipio, sino que también crean un entorno paisajístico único, especialmente hermoso durante la floración primaveral, cuando el perfume del azahar se intensifica.
La acequia y los sistemas de riego tradicionales forman parte del patrimonio etnológico del municipio, testimonio de la secular cultura del agua en la región valenciana. Estos elementos, aunque funcionales, añaden un valor histórico y paisajístico notable al entorno rural.
Qué hacer
Almoines se presenta como un destino ideal para quienes buscan desconectar del ritmo urbano sin renunciar a actividades interesantes. Los paseos en bicicleta por los caminos rurales que atraviesan los campos de cítricos ofrecen una forma relajante de conocer el territorio, especialmente durante las horas de menor calor.
La gastronomía local representa una de las principales atracciones para los visitantes. Los restaurantes del pueblo sirven platos tradicionales valencianos elaborados con productos de la huerta local. La proximidad al mar permite disfrutar también de pescado fresco, mientras que los cítricos locales aportan un toque especial a muchas preparaciones.
Para los amantes del senderismo suave, los alrededores de Almoines ofrecen rutas fáciles que permiten descubrir la riqueza natural de la comarca de la Safor. Estos recorridos, generalmente llanos debido a la altitud del municipio, son accesibles para toda la familia y permiten observar la flora y fauna mediterránea.
La fotografía encuentra en Almoines numerosos motivos de interés, desde los detalles arquitectónicos del casco urbano hasta los paisajes agrícolas que cambian de color según la estación del año.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Almoines gira en torno a las celebraciones tradicionales valencianas. Las Fiestas Patronales en honor a San Miguel Arcángel se celebran en septiembre, convirtiendo el pueblo en el escenario de diversos actos religiosos, culturales y lúdicos que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
Durante el verano, normalmente en agosto, tienen lugar las fiestas de verano, con actividades para todas las edades que incluyen verbenas, competiciones deportivas y espectáculos al aire libre. Estas celebraciones reflejan el carácter festivo y acogedor de los almoineros.
Las Fallas, aunque con menor escala que en otras localidades valencianas, también tienen su espacio en Almoines durante el mes de marzo, manteniendo viva esta tradición tan arraigada en la Comunidad Valenciana.
Información práctica
Almoines se encuentra perfectamente comunicado por carretera. Desde Valencia capital, se puede llegar en aproximadamente una hora tomando la A-7 hasta Gandía y después la CV-60. La distancia es de unos 65 kilómetros, lo que convierte al pueblo en una escapada ideal para un día o un fin de semana.
La mejor época para visitar Almoines abarca desde abril hasta junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas son más suaves y el campo luce especialmente hermoso. Los meses de primavera ofrecen además el espectáculo de los naranjos en flor.
Para movirse por el pueblo y sus alrededores, lo más recomendable es hacerlo a pie o en bicicleta, ya que las distancias son cortas y el terreno es llano. El pueblo cuenta con los servicios básicos necesarios para una estancia cómoda, y su cercanía a Gandía permite acceder fácilmente a una mayor variedad de servicios turísticos y comerciales.