Artículo completo
sobre Rótova
Puerta de entrada al valle del Vernissa con el Monasterio de Cotalba en su término
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca de la Safor, a apenas 74 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Rótova, un tranquilo pueblo valenciano que conserva intacto el encanto de la vida mediterránea tradicional. Con poco más de 1.300 habitantes, este pequeño municipio se alza como un remanso de paz donde el tiempo parece discurrir a un ritmo más pausado, entre naranjos que perfuman el aire y callejuelas que susurran historias de siglos pasados.
Rótova representa la esencia más auténtica del interior valenciano, un lugar donde la tradición agrícola se mezcla con un patrimonio histórico que habla de su pasado árabe y cristiano. Sus campos de cítricos se extienden como una alfombra verde hacia el horizonte, creando un paisaje característico de esta tierra que ha sabido mantener su carácter rural sin renunciar a una cálida hospitalidad que conquista a quienes buscan experiencias auténticas lejos del turismo masivo.
Qué ver en Rótova
El centro histórico de Rótova conserva el trazado urbano de origen medieval, con calles estrechas y casas tradicionales que invitan a pasear sin prisas. La Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, construida en el siglo XVIII, preside la plaza principal con su sobria fachada barroca y su campanario que se ha convertido en símbolo del pueblo. En su interior, destaca el retablo mayor y varias piezas de arte sacro que reflejan la devoción popular de la localidad.
El Palacio de los Borja, aunque en estado de conservación variable, constituye uno de los elementos patrimoniales más significativos del municipio. Esta construcción histórica recuerda los vínculos de la familia Borja con estas tierras valencianas, añadiendo un elemento nobiliario al patrimonio local.
Los alrededores de Rótova ofrecen agradables paseos entre campos de naranjos y acequias que forman parte del sistema de riego tradicional heredado de la época árabe. El Barranco de Rótova y sus senderos naturales permiten descubrir la flora mediterránea autóctona y disfrutar de vistas panorámicas hacia las montañas cercanas.
Qué hacer
La principal actividad en Rótova gira en torno al disfrute del entorno natural y la cultura agrícola. Los paseos entre los campos de cítricos, especialmente durante la época de floración del azahar en primavera, constituyen una experiencia sensorial única. Muchas explotaciones familiares ofrecen la posibilidad de conocer de cerca los procesos de cultivo de naranjas y mandarinas.
La gastronomía local se centra en los productos de la huerta valenciana y los cítricos locales. Los bares y restaurantes del pueblo preparan platos tradicionales como la paella de verduras, el arroz al horno y diversos guisos que aprovechan los productos de temporada. No hay que perderse los postres elaborados con naranja local, especialmente durante la temporada de cosecha.
Para los amantes del senderismo, la zona ofrece diversas rutas de dificultad baja que conectan con pueblos vecinos como Beniflá o Real de Gandía, permitiendo descubrir el paisaje característico de la Safor interior. Estas rutas son especialmente recomendables en otoño e invierno, cuando las temperaturas son más suaves.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Rótova mantiene vivas las tradiciones valencianas más auténticas. Las Fiestas Patronales en honor a San Miguel Arcángel se celebran alrededor del 29 de septiembre, con procesiones, verbenas populares y eventos gastronómicos que reúnen a toda la comunidad.
Durante el mes de marzo, se celebra la Semana Santa con procesiones que recorren las calles del pueblo, manteniendo una tradición centenaria de gran arraigo popular. Las celebraciones incluyen actividades para toda la familia y momentos de especial devoción.
Las Fallas en marzo también tienen su espacio en Rótova, aunque en una escala más íntima y familiar que en las grandes ciudades. La quema del ninot y las mascletás crean un ambiente festivo que se vive con intensidad en las calles del pueblo.
En agosto se desarrollan las fiestas de verano, con actividades al aire libre, conciertos y eventos gastronómicos que aprovechan las cálidas noches valencianas para crear un ambiente de convivencia y celebración.
Información práctica
Rótova se encuentra a aproximadamente 70 kilómetros de Valencia capital. Para llegar en coche, se debe tomar la autopista A-7 hasta la salida de Xàtiva y continuar por la CV-50 en dirección a Gandía, para después tomar la CV-60 hasta Rótova. El trayecto completo dura alrededor de una hora.
El municipio también cuenta con conexión por transporte público mediante autobuses que enlazan con Xàtiva y Gandía, desde donde hay conexiones con Valencia.
una de las mejores época para visitar Rótova es durante el otoño y la primavera, cuando las temperaturas son más agradables para caminar y disfrutar del entorno. La primavera ofrece el espectáculo adicional de la floración de los naranjos, mientras que el otoño permite disfrutar de la cosecha de cítricos.
Es recomendable calzado cómodo para caminar por las calles del pueblo y los senderos de los alrededores, así como ropa adaptada a la estación, recordando que las noches pueden ser frescas incluso en verano.