Artículo completo
sobre Benijófar
Pequeño municipio agrícola de la Vega Baja; cuenta con una noria árabe y huerta tradicional
Ocultar artículo Leer artículo completo
Benijófar mide cuatro kilómetros y medio cuadrados. Es el pueblo más pequeño de la Vega Baja y se nota. Cruzas el río Segura, ves la noria girando y ya estás en la plaza. Todo queda a dos calles.
Aparca y camina
Llegas por la CV-920. Hay un aparcamiento detrás del ayuntamiento y otro junto al campo de fútbol. Entre semana suele haber sitio. El pueblo es llano, no hay cuestas. La noria queda a cinco minutos andando.
Si vas en julio, madruga: a las doce el asfalto quema.
Lo que hay que ver
La iglesia de Santiago es normal. Barroco de los siglos XVII‑XVIII, retablos dorados, lo de siempre. La puerta suele abrir por las mañanas. La plaza tiene sombra y un par de bancos. Ahí se juntan bastantes jubilados extranjeros que se instalaron por aquí cuando la vivienda aún era barata.
La noria es otra historia. Tradicionalmente se dice que ya funcionaba cuando esta huerta se regaba con sistemas de origen andalusí. Aún sube agua del Segura y riega un pequeño tramo de huerta entre naranjos. Es gratis y está muy cerca del paseo. No hay demasiada protección: te puedes acercar bastante a las palas. Al lado hay un panel que explica el mecanismo. Se lee rápido.
En la calle de la Huerta hay un pequeño tramo señalado de la Vía Augusta. La referencia viene de una lápida romana encontrada en el siglo XVIII. Hoy solo queda la señalización y el recuerdo del trazado. No esperes ruinas.
Comer sin rollos
Coca de mollitas: base crujiente con migas de pan fritas, ajo y pimentón. Se corta como una pizza y se come fría.
El arroz con costra lleva morcilla, butifarra y huevo cuajado al horno. Es contundente. En invierno entra mejor.
También se ve mucho dulce de calabaza en botes de cristal, de los que se venden en panaderías del pueblo. Muy dulce.
No hay un menú típico ligado al turismo. Si preguntas por comer fuera, más de uno te mandará a Rojales o a Formentera del Segura. Aquí mucha gente sigue comiendo en casa.
Fiestas que no molestan
Santiago Apóstol suele celebrarse alrededor del 25 de julio: procesión, traca y comida popular.
Los Moros y Cristianos llegan normalmente a principios de septiembre. Pocas comparsas y desfile corto.
La romería de Santa Isabel consiste en subir hasta la ermita del cerro con bocadillo y pasar la mañana.
En San Juan a veces se monta hoguera cerca de la zona de la noria. Reunión vecinal más que fiesta grande.
Nada espectacular, pero el ambiente es de pueblo pequeño.
Consejo directo
Benijófar no es un destino. Es una parada. Si vas hacia Orihuela o Guardamar, desvíate diez minutos. Mira la noria, da una vuelta por la plaza y sigue.
No hay playa, no hay grandes monumentos y el paseo se hace rápido. Lo que hay es tranquilidad. Y a ratos se agradece.