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sobre Guardamar del Segura
Localidad costera famosa por sus dunas, pinares y la desembocadura del río Segura
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En el extremo meridional de la provincia de Alicante, donde el río Segura abraza el Mediterráneo tras su largo viaje desde las sierras manchegas, se alza Guardamar del Segura. Esta villa de 17.328 habitantes combina la serenidad de un paisaje dunar único con la riqueza histórica de un enclave estratégico que ha sido testigo del paso de fenicios, romanos y árabes.
Guardamar del Segura seduce por su autenticidad mediterránea, alejada del bullicio de las grandes urbes costeras. Aquí, las dunas naturales protegidas se extienden como un mar dorado junto al azul intenso del mar, mientras que el río Segura, en su desembocadura, crea un ecosistema de humedales de extraordinario valor ecológico. A tan solo 25 metros sobre el nivel del mar, esta localidad de la Vega Baja ofrece una experiencia costera diferente, donde la naturaleza y la historia conviven en perfecta armonía.
La esencia de Guardamar reside en su capacidad para sorprender: desde sus extensas playas vírgenes hasta sus yacimientos arqueológicos, pasando por una gastronomía que honra tanto los frutos del mar como los productos de la huerta del Segura. Es un destino perfecto para quienes buscan un turismo pausado, conectado con el entorno natural y la cultura mediterránea auténtica.
Qué ver en Guardamar del Segura
El Parque Natural de las Dunas de Guardamar constituye el principal tesoro natural de la localidad. Este sistema dunar, uno de los mejor conservados del litoral mediterráneo español, se extiende a lo largo de 11 kilómetros de costa. Las dunas fósiles y móviles, cubiertas por pinares de repoblación, crean un paisaje de singular belleza que invita al paseo contemplativo y la observación de aves.
El Parque Reina Sofía, que ocupa gran parte de este espacio dunar, ofrece senderos perfectamente señalizados que permiten adentrarse en este ecosistema único sin dañarlo. Desde las pasarelas de madera se pueden contemplar especies vegetales adaptadas al ambiente salino y avistar aves migratorias que utilizan esta zona como punto de descanso.
En el casco urbano, la Iglesia de San Jaime, reconstruida tras el terremoto de 1829, representa el corazón espiritual de la villa. Sus líneas neoclásicas contrastan con los restos del Castillo de Guardamar, una fortaleza árabe del siglo XII cuyos vestigios coronan el cerro del castillo y ofrecen panorámicas excepcionales del delta del Segura.
El Yacimiento Arqueológico de La Fonteta revela el pasado fenicio de Guardamar, con hallazgos que datan del siglo VII a.C. Este importante enclave comercial del mundo antiguo puede visitarse y permite comprender la relevancia histórica de esta desembocadura del Segura.
No menos interesante resulta el Museo Arqueológico, que alberga los principales hallazgos de las excavaciones locales, incluyendo cerámicas fenicias y restos romanos que narran dos milenios de historia mediterránea.
Qué hacer
Las playas de Guardamar del Segura constituyen su principal atractivo turístico. Los Viveros, Babilonia, Centro, Roquetas y la Mata ofrecen más de 11 kilómetros de arena fina dorada, muchos de ellos en entorno completamente natural. Estas playas, galardonadas con banderas azules, son perfectas tanto para el baño familiar como para la práctica de deportes náuticos.
Los amantes del senderismo encontrarán en las rutas por las dunas y el pinar una experiencia única. La Ruta Verde del Río Segura permite recorrer en bicicleta o a pie el curso final del río, descubriendo la rica vegetación de ribera y las salinas históricas.
La gastronomía local merece una atención especial. Los arroces marineros, herederos de la tradición alicantina, se preparan con pescado fresco del Mediterráneo. Los guisos de verduras de la huerta del Segura, como el típico "pisto manchego" adaptado al gusto local, reflejan la influencia de ambas tradiciones culinarias. Los mercados locales ofrecen productos frescos que hablan del territorio: desde los cítricos de los campos circundantes hasta el pescado de las lonjas cercanas.
Las actividades náuticas cobran especial protagonismo en la desembocadura del Segura. El kayak por el río permite adentrarse en los humedales y observar la fauna local, mientras que las excursiones en barco desde el pequeño puerto pesquero ofrecen una perspectiva diferente de la costa dunar.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Guardamar del Segura refleja su carácter mediterráneo y su devoción marinera. Las Fiestas Patronales en honor a San Jaime se celebran a finales de julio, combinando procesiones terrestres y marítimas que honran al patrón de la villa.
En agosto, las Fiestas de la Virgen de la Asunción llenan las calles de música y color, con verbenas populares que se extienden hasta las primeras horas del amanecer. La procesión marítima, donde la imagen de la Virgen recorre la costa en una embarcación engalanada, constituye uno de los momentos más emotivos del año.
Las Fiestas de Moros y Cristianos, a principios de septiembre, rememoran el pasado histórico de la localidad con desfiles coloristas y representaciones que recrean las luchas medievales. Los grupos participantes rivalizan en vistosidad de trajes y espectacularidad de las representaciones.
Información práctica
Guardamar del Segura se encuentra a 45 kilómetros al sur de Alicante, siguiendo la autopista A-7 y tomando la salida hacia la N-332. Desde la capital provincial, el trayecto en coche no supera los 45 minutos. También existe conexión regular de autobús desde Alicante y las principales localidades de la Vega Baja.
una de las mejores época para visitar Guardamar se extiende desde abril hasta octubre, cuando las temperaturas permiten disfrutar plenamente de las actividades al aire libre y las playas. Los meses de mayo, junio y septiembre resultan especialmente recomendables por su clima suave y la menor afluencia turística.
Para una estancia completa, se recomienda dedicar al menos dos días: uno para descubrir las dunas y las playas, y otro para explorar el patrimonio histórico y disfrutar de la gastronomía local. Los amantes de la naturaleza encontrarán en Guardamar del Segura un destino que invita a la repetición, donde cada paseo por las dunas revela nuevos matices de este singular paisaje mediterráneo.