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sobre Orihuela
Ciudad monumental e histórica; cuna de Miguel Hernández con un vasto patrimonio religioso y playas
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En el corazón de la Vega Baja del Segura, donde los naranjos se extienden hasta el horizonte y el río dibuja meandros entre huertas milenarias, se alza Orihuela como una joya del patrimonio valenciano. Esta ciudad de 82.449 habitantes, situada a tan solo 23 metros sobre el nivel del mar, combina de manera extraordinaria su rico legado histórico con los atractivos de la Costa Blanca, pues su término municipal se extiende hasta el Mediterráneo.
Orihuela es mucho más que una ciudad de paso hacia las playas alicantinas. Su casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, atesora siglos de historia que se materializan en palacios renacentistas, iglesias góticas y conventos que hablan de un pasado de esplendor. Aquí nació el poeta Miguel Hernández, y sus calles empedradas aún conservan el eco de una ciudad que fue capital de reino y sede episcopal.
La dualidad de Orihuela la convierte en un destino único: por un lado, su interior rebosa arte y tradición; por otro, sus playas en la pedanía costera ofrecen kilómetros de arena dorada y aguas cristalinas. Esta combinación permite disfrutar tanto del turismo cultural como del costero en un mismo viaje.
Qué ver en Orihuela
El Colegio de Santo Domingo, actual sede de la Universidad Miguel Hernández, representa uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes de la Comunidad Valenciana. Este antiguo convento dominico del siglo XVI alberga claustros renacentistas de una belleza sublime, donde cada columna y cada arco narran historias de frailes y estudiantes.
La Catedral del Salvador domina el skyline urbano con su imponente torre campanario gótica del siglo XIV. En su interior, la capilla de la Virgen de Monserrate y el retablo mayor constituyen auténticas joyas del arte sacro. No menos impresionante resulta la Iglesia de las Santas Justa y Rufina, con su espectacular portal gótico-flamígero.
El Palacio Episcopal y la Casa-Museo Miguel Hernández son paradas obligatorias para entender la grandeza histórica y cultural de Orihuela. La casa natal del poeta de Orihuela conserva objetos personales y manuscritos que emocionan a los visitantes.
Para disfrutar de la naturaleza, el Palmeral de San Antón ofrece un oasis de tranquilidad con más de mil palmeras datileras, mientras que el Monte de San Miguel corona la ciudad con las ruinas de su castillo medieval y ofrece vistas panorámicas excepcionales sobre la vega del Segura.
En la costa, Playa Flamenca y La Zenia destacan por sus aguas limpias y servicios de calidad, perfectas para combinar cultura e interior con el relax mediterráneo.
Qué hacer
Las rutas de senderismo por los alrededores de Orihuela permiten descubrir paisajes únicos entre naranjos y limoneros. La Ruta del Palmeral conecta los diferentes jardines de palmeras de la ciudad, ideales para un paseo relajante.
Los amantes de la historia pueden recorrer la Ruta de Miguel Hernández, que incluye los lugares más significativos de la vida del poeta, desde su casa natal hasta el colegio donde estudió. Esta ruta literaria ofrece una perspectiva íntima de uno de los grandes poetas españoles del siglo XX.
La gastronomía oriolana merece una mención especial. La proximidad del mar y la huerta se refleja en platos como el arroz con verduras de la huerta, las tradicionales pelotas de arroz o el exquisito cordero al chilindrón. Los dulces conventuales, especialmente las tortas de Orihuela, son el broche perfecto para cualquier comida.
Los mercados tradicionales, especialmente el de los miércoles y sábados, ofrecen productos frescos de la huerta y permiten conocer de cerca la vida local. Aquí se pueden encontrar los mejores limones y naranjas de la región.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo oriolano está marcado por celebraciones profundamente arraigadas. Los Moros y Cristianos, que se celebran a mediados de julio, transforman la ciudad en un escenario medieval con desfiles, música y representaciones históricas que recrean la reconquista cristiana.
La Semana Santa de Orihuela, declarada de Interés Turístico Internacional, constituye una de las más emotivas de la geografía española. Las procesiones recorren el casco histórico creando una atmósfera de recogimiento y arte, especialmente notable en la procesión del Viernes Santo.
En abril, las Fiestas de la Reconquista conmemoran la toma de la ciudad por Jaime I, mientras que las fiestas patronales en honor a las Santas Justa y Rufina animan las calles a mediados de julio con verbenas, conciertos y actividades para toda la familia.
Información práctica
Orihuela se encuentra a 60 kilómetros de Alicante por la autopista A-7, un trayecto de aproximadamente 45 minutos en coche. Desde Valencia, la distancia es de 150 kilómetros por la misma autopista. La estación de tren más cercana está en Callosa de Segura, a 15 kilómetros, con conexiones regulares hacia Alicante y Murcia.
una de las mejores época para visitar Orihuela es durante los meses de otoño y primavera, cuando las temperaturas son más suaves y permiten disfrutar tanto del patrimonio urbano como de actividades al aire libre. Los veranos pueden ser calurosos, aunque la proximidad de la costa ofrece un refugio perfecto.
Se recomienda dedicar al menos un día completo para conocer el casco histórico y otro para disfrutar de la costa y los espacios naturales. La ciudad cuenta con una buena oferta de alojamiento y restauración que facilita estancias más prolongadas.