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sobre El Pinós
Tierra de vinos, mármol y gastronomía; famoso por sus embutidos y arroces
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En el corazón de la comarca del Vinalopó Mitjà, El Pinós se alza como un tranquilo refugio a 574 metros de altitud, donde el tiempo parece transcurrir con la pausada cadencia de sus 8.281 habitantes. Esta villa alicantina, conocida también por su denominación valenciana Pinoso, despliega ante el viajero un mosaico de viñedos, almendros y tradiciones que han sabido mantenerse vivas a lo largo de los siglos.
Rodeada de suaves colinas cubiertas de vid y olivos, El Pinós invita a descubrir un territorio donde la cultura del vino se entrelaza con un patrimonio arquitectónico singular y una naturaleza mediterránea que cambia de colores según las estaciones. Aquí, la hospitalidad manchega se mezcla con el carácter levantino, creando una atmósfera única que envuelve tanto al visitante ocasional como a quien decide quedarse para siempre.
Qué ver en El Pinós
El casco urbano de El Pinós conserva el encanto de las poblaciones de interior, con sus calles empedradas y casas tradicionales que narran siglos de historia vitivinícola. La Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, con su imponente torre campanario, domina el skyline del municipio y constituye el principal referente arquitectónico de la localidad.
Uno de los atractivos más singulares es el Castillo del Río, una fortaleza de origen medieval que, aunque en ruinas, ofrece panorámicas espectaculares del valle del Vinalopó. Sus muros de mampostería nos transportan a épocas de frontera entre reinos, cuando estas tierras constituían un punto estratégico de gran importancia.
El patrimonio industrial también tiene su lugar destacado con las bodegas tradicionales que salpican el territorio municipal. Algunas de estas construcciones centenarias mantienen viva la tradición vinícola local, ofreciendo la posibilidad de conocer los métodos de elaboración que han pasado de generación en generación.
La Casa de la Cultura y el Museo del Vino completan el recorrido cultural, donde se puede profundizar en la historia local y en la importancia que ha tenido la viticultura en el desarrollo económico y social de El Pinós.
Qué hacer
El territorio de El Pinós es ideal para el senderismo y el cicloturismo, con rutas que serpentean entre viñedos y campos de almendros, especialmente hermosos durante la floración primaveral. La Ruta de los Molinos conduce a los visitantes por antiguos molinos de viento que salpican las colinas circundantes, testimonio de una época en la que el cereal era también protagonista del paisaje agrario.
Los amantes del enoturismo encontrarán en El Pinós un destino perfecto para descubrir los vinos de la zona. Las visitas a bodegas permiten conocer de primera mano el proceso de elaboración del vino local, desde la vendimia hasta el embotellado, acompañadas de catas que realzan los sabores autóctonos.
La gastronomía local merece una mención especial, con platos que combinan la tradición manchega con toques levantinos. Las gachas, el gazpacho manchego, las migas y los guisos de caza forman parte de una carta gastronómica que se puede degustar en los establecimientos del municipio, siempre acompañada de los caldos locales.
Durante los fines de semana, el mercadillo tradicional ofrece productos de la tierra, desde frutas y hortalizas hasta quesos artesanales y embutidos caseros, perfectos para conocer los sabores más auténticos de la comarca.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de El Pinós gira en torno a celebraciones que mantienen viva la tradición popular. Las Fiestas Patronales en honor a San Pedro Apóstol se celebran en torno al 29 de junio, con procesiones, actos religiosos y actividades culturales que congregan a vecinos y visitantes.
En agosto tienen lugar las Fiestas de la Vendimia, una celebración que rinde homenaje a la principal actividad económica del municipio. Durante estos días se organizan pisadas de uva tradicionales, degustaciones y espectáculos que recrean las costumbres ancestrales ligadas a la recolección.
La Semana Santa también tiene un marcado carácter tradicional, con procesiones que recorren las calles del casco urbano en un ambiente de recogimiento y devoción popular. Las fiestas de Moros y Cristianos, aunque de menor envergadura que en otras localidades valencianas, mantienen viva la tradición festera con desfiles y representaciones históricas.
Información práctica
El Pinós se encuentra a unos 65 kilómetros de Alicante capital, accesible principalmente a través de la A-31 (Autovía de Alicante) tomando la salida hacia Villena y continuando por la CV-830. El trayecto en coche desde Alicante requiere aproximadamente una hora.
una de las mejores época para visitar El Pinós es durante la primavera, cuando la floración de los almendros tiñe el paisaje de blanco rosado, y en otoño, coincidiendo con la época de vendimia. Los veranos, aunque calurosos, ofrecen la ventaja de disfrutar de las fiestas patronales y las actividades al aire libre durante las horas de menor calor.
Se recomienda llevar calzado cómodo para las rutas de senderismo y no olvidar una cámara fotográfica para capturar la belleza del paisaje vitivinícola que rodea esta acogedora villa alicantina.