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sobre Monóvar
Ciudad de cultura y vino; cuna de Azorín y productora del famoso Fondillón
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En el corazón de la comarca del Vinalopó Mitjà, a 400 metros sobre el nivel del mar, se alza Monóvar, una villa alicantina que ha sabido conservar su esencia tradicional mientras abraza la modernidad. Con sus 12.542 habitantes, este municipio representa el perfecto equilibrio entre el dinamismo de una localidad próspera y la tranquilidad de un pueblo que respeta sus raíces.
Rodeada de viñedos y almendros, Monóvar se extiende por un paisaje mediterráneo de suaves colinas que invita al sosiego. Sus calles combinan la arquitectura tradicional valenciana con construcciones más contemporáneas, creando un entramado urbano que respira historia sin renunciar al presente. El municipio destaca especialmente por su rica tradición vitivinícola y por ser la cuna de importantes figuras históricas.
Qué ver en Monóvar
El Castillo de la Mola corona el casco urbano desde lo alto de un cerro, ofreciendo unas vistas panorámicas excepcionales de toda la comarca. Esta fortaleza medieval, aunque en ruinas, conserva suficientes vestigios para imaginar su esplendor pasado y constituye el símbolo más reconocible de la localidad.
La Iglesia Arciprestal de San Juan Bautista, de estilo neoclásico, domina el centro histórico con su imponente fachada. Su interior alberga interesantes piezas de arte sacro y representa el corazón espiritual de la villa. Muy cerca se encuentra la Ermita de Santa Bárbara, un pequeño templo que forma parte del paisaje urbano tradicional.
El Museo Arqueológico José María Soler merece una visita obligada para comprender la rica historia de la zona. Sus colecciones abarcan desde la prehistoria hasta la época moderna, con especial atención a los hallazgos íberos y romanos encontrados en el término municipal.
Para los amantes de la arquitectura civil, el Ayuntamiento y la Casa de Cultura son ejemplos destacados de la evolución urbanística del municipio. Los paseos por el casco antiguo permiten descubrir numerosas casas señoriales que reflejan el esplendor económico de épocas pasadas.
Qué hacer
Monóvar ofrece múltiples posibilidades para el visitante interesado en el turismo activo y cultural. Las rutas de senderismo por los alrededores permiten descubrir parajes naturales de gran belleza, especialmente recomendables durante la floración de los almendros en febrero y marzo.
La Ruta del Vino constituye una experiencia imprescindible. Las bodegas locales abren sus puertas para mostrar el proceso de elaboración de caldos con Denominación de Origen Alicante. Las catas permiten degustar variedades autóctonas como la Monastrell, perfectamente adaptada al clima mediterráneo continental de la zona.
Los aficionados al ciclismo encontrarán en los alrededores rutas aptas para todos los niveles, desde paseos familiares hasta exigentes recorridos de montaña. El Camí Vell de Novelda es especialmente popular entre los cicloturistas.
La gastronomía local merece capítulo aparte. Los restaurantes del municipio ofrecen especialidades como el arroz con conejo y caracoles, las migas, el gazpacho manchego y los dulces tradicionales. Los productos de la huerta y la excelente materia prima cárnica completan una oferta gastronómica de calidad.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Monóvar refleja la profunda religiosidad y alegría de sus habitantes. Las Fiestas Patronales en honor a San Juan Bautista se celebran en junio, combinando actos religiosos con actividades lúdicas, conciertos y espectáculos pirotécnicos.
En agosto tienen lugar las Fiestas de Moros y Cristianos, declaradas de Interés Turístico Provincial. Durante varios días, las calles se llenan de color con los desfiles de las comparsas, recreando episodios históricos de la Reconquista con gran vistosidad y participación popular.
La Semana Santa monovarense destaca por su sobriedad y recogimiento. Las procesiones recorren las calles principales del casco urbano, siendo especialmente emotiva la del Viernes Santo.
No hay que olvidar las celebraciones relacionadas con el ciclo agrícola, como la Fiesta de la Vendimia en septiembre, donde se celebra la recogida de la uva con degustaciones, música y actividades familiares.
Información práctica
Monóvar se encuentra a 35 kilómetros de Alicante capital, con acceso directo por la A-31 (Autovía de Alicante). Desde Valencia, la distancia es de aproximadamente 150 kilómetros por la misma autovía. También cuenta con buenas comunicaciones por carretera con Elda, Novelda y otras localidades de la comarca.
una de las mejores época para visitar el municipio es primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra su máximo esplendor. Los meses de febrero y marzo son especiales por la floración de los almendros, mientras que septiembre ofrece el atractivo adicional de la vendimia.
Para planificar la visita, se recomienda contactar con la Oficina de Turismo local, que proporciona información actualizada sobre horarios, eventos y actividades disponibles. El municipio cuenta con opciones de alojamiento rural y restauración que permiten disfrutar de una estancia completa y auténtica en el corazón del Vinalopó.