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sobre Petrer
Ciudad unida a Elda con un impresionante castillo y casco antiguo de calles empinadas
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En el corazón del Vinalopó Mitjà, Petrer se alza como una ciudad que ha sabido conservar su esencia histórica mientras abraza la modernidad. Con sus 33.914 habitantes distribuidos por las laderas que se elevan hasta los 461 metros de altitud, esta localidad alicantina ofrece al visitante un fascinante viaje entre castillos medievales, tradiciones milenarias y paisajes donde la vid y el almendro pintan de colores el horizonte interior valenciano.
La silueta del imponente Castillo de Petrer domina desde las alturas una ciudad que ha crecido respetando su pasado, donde las calles empedradas del casco antiguo conviven armoniosamente con barrios más modernos. Aquí, el tiempo parece transcurrir con la cadencia pausada propia de las tierras del interior, invitando al viajero a descubrir los secretos de una comarca que ha sido testigo del paso de árabes, cristianos y de las dinámicas culturales que han forjado la identidad levantina.
Qué ver en Petrer
El Castillo de Petrer constituye, sin duda, la joya patrimonial de la ciudad. Esta fortaleza de origen almohade, construida entre los siglos XII y XIII, se erige majestuosa sobre el cerro que domina la población. Sus murallas y torres ofrecen no solo un magnífico ejemplo de arquitectura militar medieval, sino también unas vistas espectaculares del valle del Vinalopó y las montañas circundantes. El recorrido por sus estancias permite comprender la importancia estratégica que tuvo esta plaza fuerte en la defensa de la frontera entre los reinos de Valencia y Castilla.
En el casco urbano, la Iglesia de San Bartolomé merece una visita detenida. Este templo, construido en el siglo XVIII sobre los restos de una edificación anterior, presenta una elegante fachada barroca y un interior donde destaca su retablo mayor. Sus líneas arquitectónicas reflejan el esplendor que vivió la ciudad durante aquella época.
El Museo Arqueológico y Etnológico Dámaso Navarro custodia importantes testimonios de la historia local, desde piezas prehistóricas hasta objetos de la vida cotidiana tradicional. Su colección permite trazar un recorrido por los diferentes pueblos que han habitado estas tierras a lo largo de los siglos.
Los amantes de la arquitectura industrial encontrarán en las antiguas bodegas y almazaras un patrimonio singular que habla de la tradición vitivinícola y oleícola de la zona. Muchas de estas construcciones han sido rehabilitadas y pueden visitarse, mostrando las técnicas tradicionales de elaboración.
Qué hacer
Petrer ofrece excelentes oportunidades para el senderismo y las rutas ciclistas. Los senderos que rodean el castillo permiten disfrutar de paseos de diferente dificultad, desde caminatas familiares hasta rutas más exigentes que se adentran en la sierra circundante. El PR-CV 49 es especialmente recomendable, ya que conecta con localidades vecinas ofreciendo panorámicas excepcionales del interior alicantino.
La gastronomía local gira en torno a los productos de la huerta y la tradición mediterránea adaptada al interior. Los arroces, las gachas de harina de almorta y los dulces tradicionales como los mantecados y las pelotas de fraile forman parte de una rica tradición culinaria que puede degustarse en los establecimientos locales durante las fiestas y eventos gastronómicos que se organizan a lo largo del año.
La ruta del vino por las bodegas de la comarca permite conocer los caldos con Denominación de Origen Alicante que se producen en la zona, donde las variedades Monastrell y Moscatel encuentran en este terruño condiciones excepcionales para su desarrollo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Petrer está marcado por celebraciones que hunden sus raíces en siglos de tradición. En agosto se celebran las Fiestas de San Bartolomé, patrón de la ciudad, con un programa que combina actos religiosos, actividades culturales y espectáculos pirotécnicos que iluminan el castillo durante las noches estivales.
Los Moros y Cristianos, que tienen lugar a mediados de septiembre, constituyen una de las manifestaciones festivas más vistosas y participativas. Los desfiles, las embajadas y la recreación de la conquista del castillo atraen a visitantes de toda la comarca, convirtiendo las calles de Petrer en un escenario de color y tradición.
En febrero, las fiestas de San Antón mantienen vivo el vínculo con las tradiciones agrícolas y ganaderas, mientras que la Semana Santa ofrece procesiones de gran fervor popular que recorren las calles más emblemáticas del casco antiguo.
Información práctica
Petrer se encuentra estratégicamente situado a tan solo 15 kilómetros de Elda y a 55 kilómetros de Alicante capital. Desde Alicante, se accede fácilmente por la A-31 (Autovía de Alicante) tomando la salida hacia Elda-Petrer, con un tiempo de desplazamiento de aproximadamente 45 minutos.
La estación de RENFE de Elda-Petrer conecta la ciudad con Valencia, Alicante y Madrid, mientras que la red de autobuses interurbanos ofrece enlaces regulares con las principales poblaciones de la comarca y la capital provincial.
una de las mejores época para visitar Petrer es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje ofrece sus mejores colores. Los meses de mayo y octubre resultan especialmente atractivos para las actividades al aire libre y las rutas de senderismo.
Para una estancia completa, se recomienda dedicar al menos un fin de semana que permita visitar el castillo con tranquilidad, recorrer el casco histórico y disfrutar de alguna ruta por los alrededores.