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about Peñaflor
Town with a significant Roman past (Celti) on the Guadalquivir, with visible archaeological remains.
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Peñaflor, Vega del Guadalquivir
Aparca en cualquier calle ancha cerca del centro. El pueblo se recorre a pie en media hora. Lo primero que ves al llegar es el castillo en lo alto, una silueta de piedra sobre el llano.
La cuesta hasta el castillo es empinada. Las casas están encaladas, algunas con el yeso desconchado. No es una zona cuidada, pero tampoco abandonada. El acceso depende de si hay alguien del ayuntamiento; suele estar abierto por la mañana. Si la verja está cerrada, te quedas fuera.
Dentro hay un patio con un pozo seco y una escalera que sube a la muralla. Las vistas son amplias: el Guadalquivir, el pueblo, la vega. La visita dura cinco minutos.
La plaza principal tiene un templete cerrado desde hace años y unos bancos donde se sienta la gente por la tarde. El ayuntamiento ocupa un lado. No hay ambiente turístico. La iglesia suele tener la puerta abierta; dentro huele a incienso y madera vieja.
En la calle principal hay bares de pueblo. Sirven salmorejo, tortilla y poco más. Si quieres comer tranquilo, llega antes de las dos.
El río está a dos kilómetros. Se llega por caminos de tierra que se embarran en invierno. El agua baja lenta. En verano se ven niños bañándose en zonas poco profundas, aunque no es una zona habilitada para ello. Hay álamos y algún eucalipto. No hay servicios.
Ve temprano en verano. A mediodía hace mucho calor y luego todo cierra unas horas. Los domingos hay poca actividad.
Peñaflor es un pueblo agrícola de la vega. Sirve para estirar las piernas un rato