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about Torres de Berrellen
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Torres de Berrellén, una parada en la Ribera Alta
Torres de Berrellén está a 35 kilómetros de Zaragoza. Se llega por la A-68 en media hora. Aparcar no suele ser problema; hay sitio en las calles del centro o cerca de la plaza.
No vengas buscando un pueblo-museo. Esto es un pueblo que funciona, con tractores en las calles y huertas pegadas a las últimas casas. Se ve en una mañana.
Lo básico: la iglesia y el pueblo
La torre de ladrillo de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es lo único que destaca. Es mudéjar, como muchas en Aragón. El interior no siempre está abierto; depende del horario religioso.
El resto es práctico. Calles rectas, casas de dos o tres plantas, alguna fachada con piedra y rejas de hierro. La plaza mayor tiene unos soportales bajos y poco más. No es bonita ni fea; es la plaza del pueblo.
El río Ebro, sin pretensiones
Desde el final del casco urbano se llega al río en cinco minutos andando. No hay miradores espectaculares. Hay sotos, choperas y caminos de tierra usados por agricultores y algún paseante.
Los caminos son llanos, ideales para caminar o ir en bici sin complicaciones. Si quieres pescar, consulta antes la normativa; algunos tramos del Ebro requieren permiso.
Puedes seguir estos caminos hacia otros pueblos ribereños, pero no están señalizados para turismo. Lleva un mapa o GPS si te alejas.
Cuándo ir y qué esperar
La fiesta principal es en agosto (Asunción). Hay verbena y actos locales. El resto del año pasa poco a nivel público; las ferias son ocasionales y para gente del lugar.
No hace falta madrugar para venir. En verano, el sol pega duro junto al río; lleva agua si vas a andar por allí.
Si vas desde Zaragoza hacia Tudela o otros pueblos de la ribera, Torres de Berrellén sirve para estirar las piernas una hora. Date una vuelta por sus calles, mira la torre de la iglesia y pasea hasta el río. Luego sigue camino