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about San Felices de Buelna
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San Felices de Buelna, parada en el Besaya
San Felices de Buelna está junto a la carretera que atraviesa el valle del Besaya. Se aparca fácil, normalmente en las calles cerca del ayuntamiento. El pueblo se recorre andando en diez minutos.
Lo primero que notas al bajar del coche es el olor. A establo, a hierba húmeda, a ganado. No es un decorado; aquí hay cuadras y praderas. El ambiente lo marca eso, no un cartel de bienvenida.
Una señal apunta hacia la cueva de Hornos de la Peña, Patrimonio Mundial. Es lo único que atrae visitantes de fuera.
Cueva de Hornos de la Peña
Está a cinco minutos en coche del pueblo. La carretera sube y se estrecha entre árboles. Parece que no lleva a ningún sitio, pero al final hay un aparcamiento amplio y una entrada discreta.
Las visitas son guiadas y en grupos pequeños. Conviene consultar horarios antes de ir; no siempre hay sesiones todos los días.
Dentro hay grabados prehistóricos: bisontes, caballos. Tienen unos 15.000 años. No es una cueva espectacular ni con luces dramatizadas. Es pequeña. La explicación del guía es necesaria para entender lo que ves.
Si te interesa el arte rupestre, vale la pena. Si no, puede quedarte corto.
Qué ver en el pueblo (poco)
La iglesia de San Félix es del siglo XVII, de piedra como todas por aquí. No tiene nada especial.
En el barrio del Llano quedan restos de la torre de Pero Niño. Son ruinas medievales, fragmentos de muro. Sirven para recordar que esto fue un punto defensivo hace siglos.
A veces se menciona la calzada romana del Monte Fresneda. En realidad es un tramo de piedras en la ladera. Solo tiene interés si te gusta caminar y sabes lo que estás viendo.
Comer y beber
En la calle principal hay bares normales. Sirven raciones, bocadillos, tortilla. La comida es sencilla y los precios son los del pueblo. De postre suele haber quesada pasiega. Hay sidra, pero no la echan desde lo alto como en Asturias.
Consejo práctico
Ven por la cueva. El pueblo se ve al volver. Con una hora tienes suficiente si has reservado la visita guiada. No es un destino turístico. Es un lugar de paso en el valle, con sus praderas y su ritmo tranquilo.
En verano, al anochecer salen mosquitos en la zona baja. Lleva repelente