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about Yélamos de Abajo
Municipality of Guadalajara
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Yélamos de Abajo
Aparca en la entrada. Las calles son demasiado estrechas para el coche y no hay razón para meterlo. Desde allí, bajas andando. En media hora has visto todo el pueblo.
Tiene 57 habitantes. No hay tienda abierta todo el día ni un bar donde sentarte a comer. Vienes, caminas, y sigues tu ruta por La Alcarria.
Cómo es el pueblo
Las casas son de piedra o con enfoscado blanco. Tejados de teja, balcones sencillos. Es un lugar funcional.
La iglesia parroquial está en el centro. Es pequeña, sin pretensiones arquitectónicas. La plaza es un espacio tranquilo, donde a última hora puede haber algún vecino tomando el fresco.
No busques monumentos ni edificios señoriales. El ritmo aquí es el de un pueblo muy pequeño.
Paseos por los alrededores
Lo mejor está fuera del casco urbano. Varios caminos agrícolas salen del pueblo hacia los campos de cereal.
No son rutas señalizadas. Son pistas de tierra usadas para labores del campo, pero sirven perfectamente para dar un paseo sin prisa. Elige una y sigue adelante.
El terreno es abierto y no hay sombra. En verano, el calor aprieta. El viento es constante.
Por la noche, al haber tan poca luz artificial, se ven bien las estrellas.
Caminar aquí no lleva a ningún mirador espectacular. Se trata de sentir la amplitud del paisaje. A los cinco minutos, el pueblo queda atrás y solo queda el campo.
Cuándo ir y qué llevar
Ven en primavera u otoño si quieres pasear con temperaturas suaves. En verano, hazlo a primera hora de la mañana o al atardecer. En invierno hace frío y la quietud es aún mayor.
Las fiestas son en verano, cuando vuelven los vecinos que viven fuera. Es cuando más movimiento hay, pero todo sigue siendo a escala local.
No planees una visita larga. Ve como una parada breve. Recorre las calles, da un paseo por algún camino y continúa hacia otros pueblos de la comarca. Yélamos de Abajo no da para más, y tampoco lo pretende