Full Article
about Lastras del Pozo
Small municipality with a prominent medieval tower; set on a plain.
Hide article Read full article
Aparca y camina
Llegas a Lastras del Pozo en coche. No hay otra opción. Las carreteras son secundarias, rectas entre campos de cereal. Aparca donde puedas en los bordes del pueblo; el centro es minúsculo y se recorre andando.
Ve temprano o al final de la tarde, sobre todo en verano. Aquí no hay sombra. En invierno hace frío de verdad, el tipo que hiela el charco. Con 55 habitantes censados, no esperes encontrar una tienda abierta.
El pueblo en un cuarto de hora
La plaza es una explanada con unos bancos de piedra. Alrededor, casas bajas de adobe y entramado de madera, algunas reformadas, otras con portones grandes que dan a corrales. No busques arquitectura señorial. Esto es un pueblo agrícola de la llanura segoviana.
La iglesia de San Miguel es funcional: paredes lisas, espadaña con una campana. No tiene retablos destacados ni pinturas antiguas. Cumple su función.
Se escucha poco: un tractor a lo lejos, algún perro. La mayoría de las viviendas están cerradas gran parte del año.
Los campos son el paisaje
Sal del núcleo y estás ya entre rastrojos o trigo verde, según la época. La tierra es llana, rota por alguna encina aislada y arroyos secos buena parte del año.
No hay senderos señalizados ni miradores preparados. Son caminos de labor, polvorientos o embarrados. Si caminas un rato verá avutardas o aguiluchos, pero no es un safari; son animales que viven aquí.
Fechas con más pulso
A finales de septiembre se celebra San Miguel. Es cuando más gente regresa y hay algo de actividad alrededor de la plaza y la iglesia. Son celebraciones modestas.
El resto del año el ritmo es lento, marcado por las labores del campo y poco más.
Consejo práctico
No vengas para pasar el día. Es una parada breve en una ruta por la Campiña Segoviana. Date una vuelta a pie por el pueblo, camina un poco por los carriles entre cereales y sigue tu camino hacia otros pueblos cercanos. Aquí no hay más plan que eso