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about Narrillos del Rebollar
One of the highest villages in the Sierra de Ávila; surrounded by rebollos and high-altitude pastures
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Aparcar y andar en Narrillos del Rebollar
Lo primero es el coche. No hay zonas señaladas. La gente para en alguna de las entradas al pueblo o junto a las casas, sin bloquear el paso. Llegas por la N-502 y luego tomas carreteras estrechas. El último tramo baja en curva. Con hielo o nieve, puede complicarse.
El pueblo es muy pequeño. Viven unas treinta y cuatro personas. No hay bares ni tiendas. Lleva agua y algo de comer, o cuenta con ir a otro sitio después.
Las calles y la iglesia
Se recorre en diez minutos. Un puñado de calles cortas, algunas con cuesta. Las casas son de granito, con muros gruesos y teja curva, como en otros pueblos de esta sierra.
La iglesia de San Pedro tiene una torre que se ve desde el valle al acercarse por carretera. Alrededor hay corrales y cuadras pegadas a las viviendas. Aquí la vida ha girado siempre alrededor del ganado.
No busques monumentos. Verás chimeneas de piedra sobre los tejados, portones de madera que dan a patios cerrados y algún huerto detrás de un muro bajo. Es un pueblo rural sin más.
Salir a los caminos
Lo interesante está fuera. Alrededor se extiende un paisaje de matorral bajo, robles y algunos pinares. Los días claros permiten ver el valle del Alberche y, al sur, la silueta lejana de Gredos.
Varios caminos viejos salen del pueblo hacia otras aldeas. Eran rutas entre pueblos; ahora son senderos sin señalizar. Si quieres seguirlos, lleva mapa o GPS.
Por la mañana temprano suelen verse buitres planeando sobre los valles. Al atardecer no es raro cruzarse con un zorro. En otoño salen setas entre los robles, aunque su recogida suele estar regulada.
No hay rutas marcadas ni senderos homologados aquí. Es salir, caminar un rato y volver cuando parezca bien.
Verano y fiestas
La mayor parte del año hay mucha quietud. En agosto cambia un poco: vuelven familias con casa aquí.
En las fiestas locales a veces organizan una procesión o comidas entre vecinos. Son cosas pequeñas, para quienes están aquí ya.No son un espectáculo preparado para visitantes.
Plan práctico
No hay bares ni restaurantes.Tampoco hay alojamiento formal.Para comer o dormir hay que ir a otro pueblo cercano.
Por eso conviene tener claro el plan: pasar una hora paseando por las calles,salir un poco por algún camino,y poco más.Madrugar ayuda.Hay más silencio,y es más fácil aparcar.A media mañana ya lo has visto todo.No hace falta estirar la visita.Narrillos del Rebollar no pretende ser otra cosa