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about Cuéllar
Medieval town with a castle, walls, and Mudéjar architecture; known for its encierros, the oldest in Spain.
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Cuéllar se ve desde la carretera mucho antes de llegar. El castillo está arriba, en lo alto. Ese es el perfil que define el pueblo. Aparca donde puedas; las calles cerca de las murallas son estrechas y con cuesta. Es mejor dejar el coche en una avenida ancha de la parte baja y subir andando.
La muralla sigue rodeando buena parte del casco histórico. Lo llamativo es que algunos portones siguen abiertos al tráfico. Los coches pasan por ellos a diario, algo que ya no es tan común en otros pueblos con murallas.
Arquitectura sin adornos
Varias iglesias mudéjares salen al paso mientras caminas. La de San Martín funciona ahora como centro de interpretación del mudéjar local. La explicación clave está ahí: aquí este estilo fue práctico, no decorativo. Se usó ladrillo, la mano de obra fue local y los adornos son escasos.
El castillo de los Duques de Alburquerque se visita por dentro. Desde arriba se ve la llanura: pinares y pueblos sobre terreno arenoso. En verano suelen usar el patio para alguna función teatral.
Las Tenerías son menos conocidas. Quedan restos del complejo donde se trabajaban pieles hace siglos. Se ven los canales que traían agua del río Cega.
Comida directa
El plato típico es el cordero lechal al horno de leña. También hay chuletillas a la brasa y, en temporada, níscalos de los pinares cercanos. Los embutidos son cosa diaria: chorizo, salchichón, morcilla. Para dulce, están las Delicias de Cuéllar, unos pasteles cuadrados y ligeros. Se bebe vino de Castilla y León o cerveza.
Fechas que cambian el ritmo
En mayo suele haber una feria regional con puestos de artesanía. Las fiestas grandes son en septiembre, por San Miguel. Hay encierros campestres y urbanos. Semana Santa es más tranquila, con procesiones sencillas. La romería del Henar convoca gente en un santuario a pocos kilómetros.
Senderos cercanos
La Senda de los Molinos va junto al río Cega varios kilómetros. Es llana. Se ven restos de molinos y cigüeñas en los árboles. Por aquí pasa también el Camino de Santiago de Madrid hacia el oeste, por pistas entre pinares. Esas mismas zonas tienen rutas para bicicleta de montaña sin mucha dificultad técnica.
Consejo práctico
Un parque amplio o una calle ancha en la parte baja suelen tener sitio para aparcar. El casco histórico se recorre en una mañana sin prisa. Si hace buen fin de semana o hay festejo local, conviene llegar temprano. Para una visita corta: sube al castillo, cruza un portón de la muralla y camina un rato por las calles antiguas. Con eso ya te haces una idea clara del lugar