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about Benimassot
Known as the balcony of the Serrella; it offers stunning views and curious rock formations.
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Benimassot, en el interior de El Comtat
Benimassot se encuentra a unos 700 metros de altitud, en un pequeño valle interior de la provincia de Alicante. Pertenece a la comarca de El Comtat, un territorio de sierras calizas y pueblos pequeños. La población actual ronda los ochenta habitantes, una cifra que contrasta con el paisaje humanizado que la rodea: las laderas están cubiertas por bancales de piedra seca, un indicio claro de una actividad agrícola más extensa en el pasado.
El pueblo se adapta a la pendiente. Las calles son cortas y a veces escalonadas, con casas de mampostería revocadas en blanco y teja curva. En la parte alta está la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel. Su estructura actual es básicamente del siglo XVIII, aunque se levanta sobre una base anterior, como sucede en muchas localidades de la zona. La torre campanario sirve de referencia visual cuando se llega por carretera. La plaza contigua funciona como punto de encuentro.
El paisaje de los bancales
Lo que define los alrededores de Benimassot son las terrazas de cultivo. Los muros de piedra seca, construidos sin argamasa, sostienen la tierra en las laderas y permitieron durante siglos el cultivo de cereales, olivos y almendros. Es un sistema agrícola tradicional que modeló toda esta parte de la montaña alicantina.
Entre los bancales se ven todavía algunas construcciones rurales: corrales, casetas de campo y restos de infraestructura hidráulica, como balsas o acequias. No suelen estar señalizados, pero ayudan a entender la organización del trabajo en el campo antes del despoblamiento del siglo XX. El paisaje es, en sí mismo, un registro de esa forma de vida.
Senderos y caminos tradicionales
Varios caminos tradicionales salen del pueblo y lo conectan con otras aldeas de El Comtat y con las sierras cercanas. Se usaban para el trasiego entre poblaciones, para llegar a las tierras de labor o a las fuentes de montaña.
Algunos tramos están señalizados, pero la red no es exhaustiva. Conviene llevar mapa o track si se quiere explorar más allá de los alrededores inmediatos. El terreno mezcla pistas rurales, tramos pedregosos y cuestas pronunciadas, algo habitual en esta zona. Caminar aquí tiene más que ver con entender la topografía que con seguir un itinerario marcado.
La Serra de Mariola queda relativamente cerca, aunque Benimassot está en una zona de transición entre varias alineaciones montañosas. Esta posición explica la variedad de barrancos, crestas y pequeños valles que se ven desde las afueras del pueblo.
Comida y ritmos estacionales
La cocina local responde a lo que tradicionalmente había: platos de cuchara, migas y guisos con productos de temporada. El gazpacho manchego aparece en buena parte del interior de Alicante, con ligeras variaciones de un pueblo a otro.
El otoño suele llevar a la gente al monte a buscar setas, sobre todo en años húmedos. Es una actividad que sigue normas locales y respeta los terrenos. La zona también atrae a quienes buscan observar aves o fotografiar el paisaje, por la tranquilidad y el relieve escalonado.
La vida diaria tiene un ritmo pausado. La escasa población hace que las rutinas sean visibles y compartidas, sobre todo en torno a la plaza y la iglesia. El entorno invita a pasar tiempo fuera, ya sea en las calles o en los caminos que bordean los bancales.
Fiestas y cambios de ritmo
Las fiestas principales están dedicadas a San Miguel Arcángel, el patrón, y suelen celebrarse a finales de septiembre. Procesiones, actos religiosos y comidas comunitarias forman el núcleo de los festejos, muy ligados a la vida del pueblo.
Como ocurre en muchos núcleos pequeños, el verano cambia el ritmo. Vuelven quienes viven fuera y llegan familiares de otros lugares. Durante unas semanas, la población aumenta y el ambiente se anima, antes de volver a la calma habitual.
Cómo visitar Benimassot
Benimassot se recorre a pie en poco tiempo. Lo interesante es caminar sin prisa por sus calles y, si interesa el paisaje, tomar alguno de los senderos que salen hacia los bancales y las sierras cercanas. Los alrededores son tranquilos y con muy poca afluencia, algo que forma parte del carácter del lugar.