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about Castilblanco
Located in the Siberia Biosphere Reserve; known for its mountain landscape and the Castro del Cerro de la Barca.
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Cómo moverse por Castilblanco
Deja el coche en las calles del centro, cerca de la Calle Mayor. No hay un aparcamiento señalizado. Desde ahí, lo cruzas todo andando en veinte minutos. El terreno es llano, pero en verano el calor aprieta. Conviene salir a primera hora o al atardecer.
Castilblanco es un pueblo de La Siberia extremeña. Tiene unos 800 habitantes. No vengas buscando un casco histórico monumental. Se viene por el entorno y por ver cómo es la vida aquí, que va despacio.
Los restos del castillo
Lo más llamativo está en un cerro a las afueras. Quedan ruinas de un castillo. No hay carteles ni visita guiada. Es solo eso: ruinas.
La subida se hace en un cuarto de hora. El camino no tiene sombra, así que con sol es duro. Arriba hay algunos muros dispersos. Lo que importa son las vistas sobre la dehesa: un paisaje ancho y tranquilo de encinas y alcornoques. No es espectacular, pero sí sereno. No planees estar más de media hora.
La iglesia y las calles
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Remedios está en el centro. Es un edificio sobrio del siglo XVI, sin mucha decoración. Las calles alrededor son silenciosas, con casas bajas. No hay una arquitectura destacable. Cerca está la fuente nueva, un punto de referencia local.
El campo y la garganta
Al salir del pueblo empieza la dehesa enseguida. Hay caminos de tierra entre encinas, usados para el ganado. No hay muchas rutas senderistas señalizadas. Si quieres caminar más allá del corto paseo, lleva mapa o GPS. La Garganta de Castilblanco forma un valle pequeño con algunas pozas naturales. Si ha llovido recientemente, lleva algo más de agua. El paisaje no es llamativo; sirve para estirar las piernas sin complicaciones. Se ven aves con facilidad: perdices, abubillas o pájaros carpinteros.
Fiestas y comida
Las fiestas principales son en agosto, por la patrona Nuestra Señora de los Remedios. Hay procesión y actividades en la plaza. En primavera es común ir al campo o a alguna ermita cercana a comer al aire libre. La comida es la típica extremeña: embutidos ibéricos, guisos contundentes y setas en temporada.
Cuándo ir
Primavera y otoño son los mejores momentos para andar por aquí. En verano evita las horas centrales del día; el sol es intenso y no hay sombra. Tras lluvias fuertes, los caminos pueden estar embarrados; lleva calzado adecuado si piensas salir del pueblo.
Castilblanco no pretende sorprenderte. Date una vuelta por el pueblo, sube al cerro del castillo y pasea un poco por la dehesa. Con eso ya has visto lo esencial