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about Canillas de Río Tuerto
Small farming village in the Tuerto valley; known for its quiet streets and stone manor houses.
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Canillas de Río Tuerto: una parada breve
Aparca en la entrada del pueblo. Son cuatro calles, no necesitas el coche. Está a diez minutos en coche de Nájera, en La Rioja. No vengas buscando bares o tiendas; no los hay. Trae agua si hace calor.
La hora da igual. A las 10 de la mañana está vacío. A las 4 de la tarde, también.
Qué hay aquí
Un puñado de calles estrechas y casas bajas de adobe y piedra. Se ven en quince minutos.
La Iglesia de San Martín está en el centro. Es pequeña, sin fachada llamativa. Si está abierta, entra un momento. Dentro es igual de sencilla.
El interés no está en monumentos, sino en ver cómo se construyó el pueblo: los quiebros de las calles, los patines pequeños, los portones bajos. Parece que aquí el tiempo pasa más lento.
Los campos
Al final de la última calle empiezan los campos de cereal. Son anchos, llanos, sin árboles.
Los caminos son de tierra, para tractores. No están señalizados como rutas. Puedes andar un trecho por ellos, pero son vías de trabajo agrícola.
El paisaje es abierto. En días claros se ven aves rapaces volando alto. En las lomas más lejanas hay algún viñedo, pero aquí manda el trigo.
Consejo práctico
No planees comer aquí. Ve a Nájera.
Si pasas por la zona y te apetece ver cómo es un pueblo agrícola de verdad, sin ningún adorno turístico, para una hora. Date una vuelta a pie, mira las casas, llega hasta el límite donde acaban las paredes y empieza la tierra.
Si buscas movimiento o algo que hacer, sigue tu camino. Canillas es solo esto: cuarenta vecinos, unas calles y mucho campo alrededor