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about Bastida (Labastida)
Vineyards, wineries and stone villages among gentle hills.
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Bastida, entre viñas y piedra
Bastida se asienta sobre un ligero promontorio en Rioja Alavesa. Su posición no es casual: desde aquí se dominan las lomas cubiertas de viñedo que llegan hasta el pie de la sierra. La villa fue fundada como plaza fuerte en el siglo XIII, pero su historia está ligada al vino desde mucho antes. El trazado urbano y el paisaje agrícola son dos partes de una misma realidad, difícil de separar incluso hoy.
La vida en el pueblo sigue marcada por el ciclo de la vid. Un paseo corto desde cualquier calle lateral desemboca en los caminos de tierra que separan las parcelas. Al norte, la Sierra de Cantabria dibuja una línea continua, protegiendo la comarca de los vientos y definiendo el horizonte.
Un trazado que sube hacia la iglesia
El núcleo antiguo se adapta a la pendiente. Las calles ascienden con suavidad desde la parte baja, cerca de la carretera, hasta la iglesia de Santa María de los Reyes. El recorrido se hace a pie en menos de una hora.
Las casas de piedra muestran distintas épocas. En algunas fachadas quedan blasones labrados, correspondientes a familias vinculadas históricamente al comercio del vino. Otras son construcciones más sencillas, reformadas con el tiempo. La mezcla resulta natural, sin concesiones a lo pintoresco.
La plaza del Ayuntamiento funciona como centro real. No es monumental, pero concentra el movimiento cotidiano: alguien sale del bar, otro cruza hacia la panadería. Aquí se nota que el pueblo está habitado.
La iglesia y su retablo
La iglesia de Santa María de los Reyes corona el conjunto. Su construcción comenzó en el siglo XVI, aunque la torre y parte de la estructura son posteriores. El exterior es sobrio, de mampostería vista.
Dentro se conserva un retablo barroco del siglo XVIII. No es de los más conocidos de la zona, pero su factura ayuda a entender el tipo de devoción y los recursos artísticos que manejaban estas comunidades rurales. El atrio servía, y en parte sigue sirviendo, como lugar de encuentro después de los oficios religiosos.
En los alrededores del pueblo se ven varias ermitas dispersas. Suelen abrirse durante las fiestas patronales, manteniendo un vínculo ritual entre el casco urbano y el término municipal.
El frontón, plaza secundaria
Junto a la plaza principal está el frontón. Como en muchos pueblos vascos, este espacio trasciende su función deportiva. Es un lugar de reunión informal, donde la gente se para a hablar o a ver un partido de pelota cuando lo hay.
Durante las fiestas, el frontón suele acoger actividades y concentrar gente. Su presencia constante dice mucho sobre los hábitos sociales del lugar, sin necesidad de carteles explicativos.
Salir a los caminos del viñedo
Abandonar el pueblo por cualquiera de sus salidas orientales o meridionales lleva directamente a los caminos agrícolas. No son rutas señalizadas para senderismo, sino vías de servicio para las explotaciones.
Caminar por ellos permite observar la organización del cultivo: las hileras de cepas siguiendo la curva de nivel, el sistema de conducción en espaldera, el suelo entrecalles limpio de hierbas. En otoño, durante la vendimia, el color cambia hacia tonos ocres y rojizos.
Conviene no salir de los caminos. Las parcelas son privadas y se trabajan durante buena parte del año; circular por los carriles es una forma de respetar la actividad mientras se comprende el paisaje.
Cuándo ir y cuánto tiempo
Bastida se recorre bien en una mañana o una tarde. El interés está tanto en el propio pueblo como en dar un paseo corto por los viñedos colindantes, para tener una perspectiva más amplia.
La época de vendimia (normalmente entre septiembre y octubre) es la de mayor actividad agrícola. La primavera trae un campo más verde y temperaturas suaves. En verano, el sol aprieta sobre las viñas; es mejor caminar a primera hora o al atardecer.
Bastida no parece hecho para impresionar al visitante. Su valor está en la continuidad visible entre el caserío y el campo, una relación que se ha mantenido durante siglos y que todavía define el ritmo del lugar.