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sobre Campillo de Llerena
Pueblo situado en una zona de transición entre la Campiña y la Serena; destaca por su entorno de caza y el embalse cercano
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En la Campiña Sur extremeña, entre llanuras de cereal, olivares y alguna dehesa suelta, Campillo de Llerena es un pueblo pequeño (1.324 habitantes) y tranquilo, de esos donde el día se mide más por la luz que por el reloj. A unos 500 metros de altitud, el aire suele correr y el horizonte se abre sin esfuerzo: aquí manda el campo.
El casco urbano conserva esa Extremadura sobria y cuidada: calles blancas, puertas grandes, rejas y fachadas que hablan de un pasado agrícola con cierta holgura. La vida sigue ligada a la tierra y eso se nota en el ambiente, especialmente a primera y última hora, cuando el pueblo se mueve.
Qué ver en Campillo de Llerena
La Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena es la referencia principal. Su presencia ordena la plaza y marca el perfil del pueblo con la torre.
Merece la pena fijarse en algunas casas solariegas de los siglos XVII y XVIII: muros encalados, escudos, balcones y patios interiores que insinúan cómo se vivía aquí cuando la campiña daba para más de una historia familiar.
Fuera del casco urbano, los caminos rurales permiten leer el paisaje: suaves ondulaciones, cultivos y arbolado disperso. Si te gusta la observación de aves, hay movimiento, sobre todo en las horas frescas.
Qué hacer
- Pasear sin rumbo por las calles principales y las más apartadas, escuchando campanas y vida cotidiana.
- Caminar por los caminos que salen hacia las fincas (mejor con calzado cerrado; en verano el sol aprieta).
- Comer cocina de siempre: migas, gazpacho, guisos y carnes ligadas a la tradición ganadera de la zona.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de Santa María Magdalena se celebran a finales de julio. También hay Semana Santa con procesiones, y fiestas de verano en agosto. A comienzos de otoño se mencionan fiestas de la cosecha, vinculadas al calendario agrícola.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el centro y la iglesia.
- Recorrido por las calles con casas solariegas y fachadas antiguas.
- Salida breve por algún camino a las afueras para ver la campiña (mejor al atardecer si hace calor).
Mejor época
Primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradecidos por temperatura y luz. En verano conviene evitar las horas centrales del día; en invierno puede refrescar, sobre todo al caer la tarde.
Información práctica
Se llega desde Badajoz por la N-432 hasta Llerena y después por carreteras comarcales. Para conocer el pueblo y darse una vuelta por los alrededores, encaja bien una visita de uno o dos días, según el ritmo que busques.