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sobre Maguilla
Localidad agrícola de la Campiña Sur rodeada de olivares y viñedos; destaca por su arquitectura popular bien conservada
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Aparcar y cómo entrar
El turismo en Maguilla no tiene mucha complicación. Se entra en coche sin problema y normalmente se puede aparcar cerca del centro. El pueblo es pequeño y se recorre andando en poco tiempo. Si vienes en verano, mejor llegar temprano. A mediodía el calor aprieta y las calles se quedan vacías.
Maguilla está a unos 500 metros de altura, en la Campiña Sur de Extremadura. Aquí la vida gira alrededor del campo. No hay grandes monumentos ni miradores espectaculares. Lo que hay es un pueblo agrícola que sigue funcionando como tal.
La iglesia y el casco del pueblo
La iglesia de San Bartolomé es lo más visible. La torre se ve desde varias calles y también desde la entrada del pueblo. Durante años ha servido como referencia para orientarse.
El casco urbano es sencillo. Calles estrechas, algunas cuestas cortas y pequeñas plazas sin demasiada decoración. Muchas casas vienen de los siglos XVIII y XIX. Fachadas blancas, rejas de hierro, portones grandes. Nada raro en esta parte de Extremadura.
No hace falta buscar un recorrido concreto. Basta con caminar un rato y mirar cómo están hechas las casas, los patios o los corrales que todavía quedan dentro del casco.
Campos alrededor de Maguilla
En cuanto sales del pueblo aparecen los campos de cereal. El paisaje cambia bastante según la estación. Verde en primavera. Amarillo seco cuando llega el verano. En invierno queda más apagado.
También hay dehesa en algunas zonas del término. Encinas viejas y terreno abierto. Suelen verse aves grandes planeando y, con suerte, algún corzo cruzando los caminos al amanecer o al caer la tarde.
Por el campo quedan molinos antiguos y cortijos dispersos. Muchos están medio caídos. Otros siguen dentro de fincas privadas y se usan para labores agrícolas. Conviene no meterse sin saber de quién es la tierra.
Los caminos rurales son fáciles de andar. Poca pendiente y pistas anchas en muchos tramos. Sirven para dar un paseo largo o simplemente salir un rato del casco.
Fiestas y vida del pueblo
Las fiestas principales suelen celebrarse a finales de agosto por san Bartolomé. Durante esos días hay procesiones y verbenas. Es cuando más movimiento tiene el pueblo.
En Semana Santa también salen pasos por las calles. Son procesiones pequeñas. Participa mucha gente del propio pueblo y el ambiente es bastante cercano.
El resto del año la vida es tranquila. Tiendas pequeñas, bares donde se habla de la cosecha o del tiempo. Lo normal en un pueblo de la Campiña Sur.
Consejo antes de venir
No vengas buscando monumentos ni grandes planes. Maguilla funciona mejor si pasas sin prisa, das una vuelta corta y sigues ruta por la comarca. En una mañana lo tienes visto. Y con eso basta.