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sobre Reina
Pequeña aldea dominada por una impresionante alcazaba árabe; ofrece vistas espectaculares de la Campiña y ermita visigoda
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El turismo en Reina es muy sencillo: un pueblo pequeño, se ve rápido y no hay servicios pensados para visitantes. Si vienes, hazlo con lo básico resuelto. No hay alojamientos turísticos en el propio municipio y las tiendas no siempre están abiertas. Lleva agua y algo de comer.
Se llega desde Badajoz por la N‑432 en dirección a Córdoba. Está en la Campiña Sur. El coche se puede dejar sin problema en la parte alta o en alguna calle ancha al entrar. Dentro casi todo se recorre andando.
Cómo es el pueblo
Reina está a unos 700 metros de altitud. Las calles son estrechas y muchas siguen siendo de tierra compactada. Las casas mantienen estructuras antiguas: muros gruesos, puertas bajas y patios pequeños. Apenas hay construcciones recientes.
No es un casco histórico monumental. Es más bien un pueblo agrícola que ha cambiado poco.
Las dos calles más transitadas son Calle Real y Calle Alta. Con caminar por ellas ya te haces una idea del lugar.
Iglesia y restos antiguos
La iglesia de Santiago Apóstol es el edificio más claro del pueblo. Es del siglo XVI y está construida en mampostería, con ventanas pequeñas y aspecto sobrio. Funciona sobre todo para los vecinos y celebraciones religiosas. No suele haber visitas organizadas.
En los alrededores se han encontrado restos de época romana. Cerca está la zona conocida como Acebuche, donde tradicionalmente se sitúa una antigua villa romana. Quedan restos dispersos en el terreno.
También hay referencias a una fortificación más tardía, levantada en el siglo XVIII. Hoy apenas quedan ruinas y no es algo que justifique venir expresamente.
Dehesa alrededor de Reina
El paisaje que rodea Reina es el típico de la Campiña Sur: dehesas con encinas, ganado y caminos de tierra. Se ven vacas y cerdos ibéricos durante buena parte del año.
Entre las encinas aparecen animales habituales del monte mediterráneo: zorros, perdices o jabalíes. Nada raro. Si te gusta mirar aves, a veces pasan abubillas o abejarucos en los meses cálidos.
Caminos y vistas
Hay senderos que suben a pequeñas elevaciones cerca del pueblo. Desde arriba se ve la campiña abierta y los pueblos de alrededor en días claros.
La señalización es escasa. Si vas a caminar un rato, mejor llevar el recorrido guardado en el móvil porque no hay paneles ni mapas en el terreno.
Huellas de la vida rural
Más que monumentos, lo interesante de Reina está en los detalles: eras excavadas en piedra, antiguos pozos o pequeños refugios ligados al trabajo del campo. Algunas casas todavía conservan anexos donde antes se guardaban animales o herramientas.
El pueblo sigue muy ligado a las labores agrícolas. La aceituna y la vendimia marcan el calendario en muchos hogares.
Fiestas
Las celebraciones principales giran en torno a Santiago Apóstol durante el verano. En esas fechas vuelve gente que tiene familia en el pueblo y las calles se animan algo más de lo habitual.
En enero se celebra San Antón con la bendición de animales frente a la iglesia. Es una tradición sencilla, más local que otra cosa.
También se organiza alguna feria agrícola en otoño centrada en productos del campo.
Cuándo venir
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradables para caminar por la zona. En verano el calor aprieta y hay poca sombra fuera de las dehesas.
Consejo
Reina no da para un día entero. Pasa, date una vuelta tranquila y sigue ruta por la Campiña Sur. Si necesitas alojamiento o más servicios, tendrás que buscarlos en pueblos mayores de alrededor.