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sobre Reina
Pequeña aldea dominada por una impresionante alcazaba árabe; ofrece vistas espectaculares de la Campiña y ermita visigoda
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En lo alto de la Campiña Sur de Badajoz, a 705 metros de altitud, se encuentra Reina, una pequeña aldea que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 143 habitantes, este encantador rincón extremeño ofrece una experiencia auténtica de la España rural, donde el silencio solo se rompe con el murmullo del viento entre las encinas y el canto de las aves que anidan en sus alrededores.
Reina es mucho más que un punto en el mapa; es un testimonio vivo de la vida tradicional extremeña, donde las casas de piedra y cal se integran armoniosamente con el paisaje de dehesas y olivares. Su ubicación privilegiada en esta comarca de suaves colinas la convierte en un mirador natural desde el que contemplar la inmensidad de la penillanura extremeña, especialmente hermosa durante los atardeceres dorados que tiñen el horizonte de tonos ocres y rojizos.
Qué ver en Reina
El patrimonio arquitectónico de Reina, aunque modesto, refleja siglos de historia rural. La iglesia parroquial, dedicada a la advocación local, constituye el corazón espiritual del pueblo, con su sencilla pero evocadora arquitectura que invita al recogimiento. Sus muros han sido testigos de generaciones de vecinos que han mantenido vivas las tradiciones religiosas y culturales de la zona.
Paseando por las estrechas calles empedradas, el viajero descubre la arquitectura popular extremeña en su estado más puro. Las casas de mampostería y granito, con sus característicos tejados de teja árabe y patios interiores, narran la historia de familias que durante siglos han vivido de la agricultura y la ganadería. Muchas conservan elementos tradicionales como las chimeneas de gran tamaño, los antiguos lagares y las bodegas excavadas en la roca.
El entorno natural de Reina es su mayor tesoro. Los alrededores están salpicados de dehesas centenarias donde pasta el ganado bajo la sombra de encinas y alcornoques. Estos ecosistemas únicos albergan una rica fauna, incluyendo especies emblemáticas como el lince ibérico, el águila imperial y una gran variedad de aves migratorias que encuentran aquí refugio durante sus viajes estacionales.
Qué hacer
Reina es el punto de partida perfecto para realizar rutas de senderismo por la Campiña Sur. Los senderos que parten del pueblo serpentean entre olivares milenarios y dehesas, ofreciendo panorámicas espectaculares de la comarca. Una ruta especialmente recomendable es la que conduce hacia las elevaciones próximas, desde donde se obtienen vistas panorámicas de varios pueblos de la zona.
La observación de aves constituye otra actividad destacada, especialmente durante las migraciones de primavera y otoño. Los amantes de la ornitología encontrarán especies típicamente mediterráneas como abubillas, abejarucos y una gran variedad de rapaces que aprovechan las corrientes térmicas que se generan en estas alturas.
La gastronomía local merece una mención especial. Aunque no hay establecimientos comerciales en el pueblo, los visitantes que contacten con los lugareños pueden disfrutar de productos artesanales como el aceite de oliva virgen extra, elaborado con aceitunas de los olivares circundantes, y productos derivados del cerdo ibérico que pasta en las dehesas cercanas. Las migas extremeñas, preparadas según recetas tradicionales, constituyen un plato imprescindible para conocer los sabores auténticos de la zona.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Reina, como corresponde a una pequeña comunidad rural, gira en torno a las celebraciones religiosas tradicionales. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto, cuando el pueblo cobra vida con el regreso de los emigrantes y las familias que mantienen sus raíces en la localidad.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, manteniendo tradiciones centenarias que incluyen procesiones íntimas por las calles del pueblo. En enero, la celebración de San Antón incluye la tradicional bendición de animales, una ceremonia que refleja la importancia de la ganadería en la economía local.
Las fiestas de la cosecha, que tienen lugar en septiembre coincidiendo con la recolección de la aceituna, son una oportunidad única para conocer las tradiciones agrícolas de la zona y participar en actividades relacionadas con la elaboración del aceite de oliva.
Información práctica
Para llegar a Reina desde Badajoz, hay que tomar la N-432 en dirección a Córdoba durante aproximadamente 45 kilómetros hasta encontrar la desviación señalizada hacia el pueblo. El trayecto ofrece hermosas vistas de la campiña extremeña y dura alrededor de 50 minutos en coche.
una de las mejores época para visitar Reina es durante la primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre), cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra toda su belleza. En primavera, los campos se cubren de flores silvestres, mientras que el otoño ofrece los colores dorados de la dehesa.
Dado el pequeño tamaño del pueblo, no existen servicios turísticos comerciales, por lo que se recomienda llevar agua y comida. Los alojamientos más cercanos se encuentran en localidades próximas de la Campiña Sur. Es aconsejable contactar previamente con el ayuntamiento para conocer las posibilidades de visita y respetar la tranquilidad de los vecinos.