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sobre Valencia de las Torres
Pueblo tranquilo con restos de un castillo y entorno de caza; ideal para desconectar
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Valencia de las Torres es uno de esos pueblos pequeños de la Campiña Sur donde manda el silencio: calles sencillas, fachadas encaladas y vida tranquila. Con poco más de 500 habitantes y a unos 520 metros de altitud, el plan aquí no va de “hacer mil cosas”, sino de caminar sin prisa y mirar el paisaje: dehesa, encinas y campos de cultivo que cambian de tono según la estación.
Qué ver en Valencia de las Torres
- La iglesia parroquial: es el principal edificio del municipio y el punto de referencia del casco urbano. Merece la pena acercarse, aunque sea solo para entender cómo se ha ido construyendo el pueblo alrededor.
- Paseo por el casco histórico: arquitectura popular extremeña, casas bajas y tejados de teja árabe. Lo mejor es recorrerlo a pie, sin ruta fija.
- La dehesa del entorno: a las afueras, el paisaje se abre y aparecen las encinas y los caminos tradicionales; es el gran telón de fondo del municipio.
Qué hacer
- Senderismo suave por caminos rurales, enlazando dehesa y zonas de cultivo.
- Observación de aves: con un paseo temprano es fácil ver especies propias de este mosaico de campo y arbolado.
- Gastronomía de la zona: embutidos, quesos y cocina de temporada, de las que se cuentan mejor con sobremesa que con lista.
Mejor época
- Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos para caminar: luz bonita y temperaturas más llevaderas.
- Verano: si aprieta el calor, compensa salir a primera hora o al atardecer y reservar el centro del día para la sombra.
- Invierno: días cortos; buen momento si buscas tranquilidad total.
Información práctica
Está a unos 80 km al sureste de Badajoz. Se llega por vías principales hasta Mérida y luego por carreteras comarcales. Para una visita breve, con una mañana o una tarde basta para ver el casco urbano y dar un paseo por el entorno; para empaparse del ritmo del pueblo, mejor un fin de semana.