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sobre Berrocalejo
Municipio ribereño del Tajo cerca del embalse de Valdecañas; destaca por la Peña Flor y grabados rupestres
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En el corazón de la comarca de Campo Arañuelo, donde las dehesas extremeñas se extienden bajo el cielo infinito de Cáceres, se encuentra Berrocalejo, una pequeña aldea que conserva intacto el sabor de la España rural más auténtica. Con apenas 128 habitantes, este diminuto núcleo se alza a 368 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo a quienes lo visitan la oportunidad de sumergirse en un territorio donde el tiempo parece haberse detenido.
Berrocalejo es uno de esos lugares que invitan a la desconexión y al reencuentro con los ritmos pausados de la vida rural. Sus calles silenciosas, sus casas tradicionales de arquitectura popular y su entorno natural privilegiado lo convierten en un destino perfecto para quienes buscan experiencias turísticas alejadas de las multitudes, donde cada rincón cuenta una historia y cada paisaje invita a la contemplación.
Qué ver en Berrocalejo
El patrimonio arquitectónico de Berrocalejo refleja fielmente la tradición constructiva de la comarca extremeña. Su iglesia parroquial, de origen medieval pero reformada en posteriores siglos, constituye el principal referente monumental del pueblo. Este templo, como tantos otros de la región, combina elementos románicos tardíos con añadidos posteriores que narran la evolución histórica del lugar.
Paseando por sus calles empedradas, el visitante puede admirar ejemplos bien conservados de arquitectura popular extremeña, con casas de mampostería, muros encalados y tejados de teja árabe que crean un conjunto urbano de gran armonía visual. Las tradicionales chimeneas troncocónicas, tan características de esta zona de Extremadura, coronan muchas de las viviendas y añaden un toque pintoresco al skyline del pueblo.
El entorno natural que rodea Berrocalejo es, sin duda, uno de sus principales atractivos. La aldea se encuentra inmersa en un paisaje típico de dehesa, ese ecosistema único mediterráneo donde encinas centenarias salpican praderas doradas. Este territorio alberga una rica biodiversidad, siendo frecuente avistar especies como cigüeñas, milanos, cernícalos y una gran variedad de aves que encuentran en estos parajes el hábitat ideal.
Qué hacer
La privilegiada ubicación de Berrocalejo lo convierte en un punto de partida excepcional para la práctica del senderismo y las rutas a pie por la comarca de Campo Arañuelo. Los caminos rurales que parten desde el pueblo permiten descubrir los secretos de la dehesa extremeña, observar la fauna local y disfrutar de panorámicas espectaculares sobre el valle del Tajo.
Una de las experiencias más gratificantes es recorrer los senderos que conectan con las riberas del río Tajo, donde el paisaje cambia por completo y aparecen bosques de ribera con fresnos, álamos y sauces. Estas rutas fluviales ofrecen excelentes oportunidades para la observación de aves acuáticas y para disfrutar de un ambiente más fresco durante los meses estivales.
La gastronomía local constituye otro de los grandes alicientes de la visita. Berrocalejo participa de la rica tradición culinaria extremeña, donde los productos de la dehesa como el cerdo ibérico, los quesos artesanos y las mieles locales ocupan un lugar destacado. Durante la época de montanera, entre octubre y febrero, es posible conocer de cerca el proceso tradicional de crianza del cerdo ibérico en libertad.
Los aficionados a la micología encontrarán en los alrededores de Berrocalejo un territorio especialmente generoso durante el otoño, cuando proliferan diversas especies de setas comestibles en los encinares y alcornocales cercanos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Berrocalejo gira en torno a las celebraciones tradicionales que han marcado el ritmo de la vida rural durante generaciones. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, constituyen el momento álgido del año social del pueblo, cuando los vecinos se reúnen para compartir tradiciones ancestrales.
En septiembre tiene lugar la celebración de la trashumancia, una festividad que rinde homenaje a la antigua práctica ganadera que durante siglos conectó estas tierras con las montañas del norte peninsular. Durante estas jornadas es posible conocer de cerca las tradiciones pastoriles de la comarca.
La Navidad rural extremeña también tiene su expresión particular en Berrocalejo, donde se mantienen vivas costumbres como los villancicos tradicionales y las representaciones navideñas que reúnen a toda la comunidad.
Información práctica
Berrocalejo se encuentra a aproximadamente 120 kilómetros de Cáceres capital, siguiendo la A-5 hacia Madrid hasta la salida de Navalmoral de la Mata, desde donde se continúa por carreteras comarcales. El trayecto ofrece hermosas vistas de la penillanura extremeña y no presenta dificultades especiales.
una de las mejores época para visitar la localidad es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo luce en todo su esplendor. Los meses de abril y mayo resultan especialmente atractivos por la floración de la dehesa, mientras que octubre y noviembre ofrecen los colores dorados típicos del otoño mediterráneo.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar y ropa adecuada para las actividades al aire libre, así como prismáticos para la observación de aves y cámara fotográfica para capturar la belleza de estos paisajes únicos.