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sobre El Gordo
Conocido como el pueblo de las cigüeñas por su gran colonia; situado en una isla del embalse de Valdecañas
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En Campo Arañuelo, entre llanuras y campos de labor, El Gordo mantiene un ritmo pausado y una vida muy de pueblo. Con 371 habitantes, se recorre a pie en poco tiempo y se disfruta mejor sin prisas: calles tranquilas, arquitectura sencilla y ese silencio que en ciudad cuesta encontrar.
Qué ver en El Gordo
La iglesia parroquial marca el centro de la vida local y sirve como referencia para orientarse. A partir de ahí, lo más agradecido es pasear sin mapa: casas de arquitectura popular, muros gruesos, patios y materiales tradicionales como piedra y adobe.
En las afueras manda el paisaje: dehesas, encinares dispersos y cultivos (especialmente cereal). No hace falta ir lejos para notar el cambio de luz al atardecer o para observar aves en los bordes de los campos. La influencia del Tajo se percibe en el entorno, aunque el río no pase pegado al casco urbano.
Qué hacer
Lo más sencillo funciona: caminar por caminos rurales hacia los alrededores y sentarse un rato a mirar el campo. Si te interesa la gastronomía, pregunta por platos de cuchara y productos de matanza cuando toque; en pueblos pequeños, la mejor pista suele ser conversar con la gente.
En otoño, con permiso y prudencia, se puede salir a buscar setas por zonas arboladas. Y por la noche, si el cielo está limpio, merece la pena levantar la vista: aquí la oscuridad se nota.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el centro: iglesia, calles principales y rincones de casas tradicionales.
- Salida corta a pie por un camino cercano para ver el paisaje de dehesa y cultivos.
- Parada tranquila en una zona abierta para fotos, sobre todo a última hora de la tarde.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar temperaturas más llevaderas y buena luz. En verano, conviene evitar las horas centrales del día y reservar los paseos para primera hora o al caer el sol.
Información práctica
Desde Cáceres, lo habitual es ir por la A-5 hacia Madrid, salir por Navalmoral de la Mata y continuar por carreteras comarcales (unos 80 km en total). Al ser un municipio pequeño, confirma con antelación si hay alojamiento o dónde comer. Lleva calzado cómodo y algo de abrigo en noches frescas, incluso fuera del invierno.