Artículo completo
sobre Peñalsordo
Pueblo conocido por la fiesta de la Octava del Corpus; situado cerca del embalse de la Serena con paisaje montañoso
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de La Serena extremeña, donde las suaves ondulaciones de la penillanura se extienden hasta el horizonte, se alza Peñalsordo como un mirador natural privilegiado. Este pequeño municipio de 851 habitantes, situado a 456 metros de altitud, ofrece una perspectiva única de una de las comarcas más auténticas de Badajoz. Su nombre, que evoca la imagen de una peña sorda al ruido del mundo moderno, refleja perfectamente el carácter sosegado de este rincón extremeño.
La arquitectura tradicional de cal y granito se integra armoniosamente en un paisaje de dehesas milenarias, donde las encinas centenarias crean un mosaico de luz y sombra que cambia con las estaciones. Peñalsordo invita a descubrir los ritmos pausados de la vida rural, donde el tiempo parece transcurrir al compás de las tradiciones ganaderas y agrícolas que han moldeado este territorio durante siglos.
Qué ver en Peñalsordo
El núcleo urbano de Peñalsordo conserva el encanto de la arquitectura popular extremeña, con casas de una y dos plantas que combinan la mampostería de granito con los encalados tradicionales. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción preside el conjunto urbano, mostrando elementos constructivos que reflejan las diferentes épocas de su edificación y las intervenciones realizadas a lo largo de los siglos.
El entorno natural constituye uno de los principales atractivos de Peñalsordo. Las dehesas circundantes ofrecen un ecosistema único donde la intervención humana ha creado un equilibrio perfecto entre la ganadería extensiva y la conservación del bosque mediterráneo. Estos espacios son ideales para el avistamiento de fauna ibérica, especialmente durante las primeras horas del día, cuando es posible observar ciervos, jabalíes y una rica variedad de aves.
La Ermita del Cristo de la Misericordia se sitúa en las afueras del pueblo, en un paraje que invita al recogimiento y desde donde se contemplan magníficas vistas de la comarca serenense. Este pequeño templo se convierte en centro de devoción durante las celebraciones religiosas locales.
Qué hacer
Peñalsordo es un destino perfecto para los amantes del turismo de naturaleza y la vida rural. Los senderos que recorren las dehesas permiten realizar rutas a pie o en bicicleta, descubriendo la riqueza de un ecosistema donde conviven especies vegetales y animales adaptadas al clima mediterráneo continental.
La observación de aves encuentra en estos parajes un escenario excepcional. Las dehesas albergan especies como el rabilargo, la abubilla, el cernícalo primilla y, en temporadas de migración, diversas rapaces que utilizan estos territorios como zona de descanso y alimentación.
Para los interesados en el turismo gastronómico, Peñalsordo ofrece la oportunidad de degustar los productos de la matanza tradicional, los quesos de cabra artesanales y la miel de la comarca. Las dehesas proporcionan bellotas que alimentan al cerdo ibérico, cuyo jamón constituye uno de los tesoros culinarios de la zona.
La fotografía de paisajes encuentra aquí motivos excepcionales, especialmente durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz dorada realza los contrastes entre las copas de las encinas y los pastizales. En primavera, la floración de las dehesas crea alfombras multicolores que transforman completamente la percepción del paisaje.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Peñalsordo gira en torno a celebraciones de marcado carácter tradicional. Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción se celebran en agosto, combinando los actos religiosos con actividades populares que reúnen a vecinos y visitantes en el ambiente festivo típico de los pueblos extremeños.
La Romería del Cristo de la Misericordia, que tiene lugar en septiembre, constituye uno de los momentos más emotivos del año. La procesión hasta la ermita, acompañada de cánticos tradicionales, mantiene viva una tradición centenaria que refuerza los lazos comunitarios.
Durante la Semana Santa, Peñalsordo vive con especial intensidad las celebraciones religiosas, destacando el Vía Crucis que recorre las calles del pueblo en una atmósfera de recogimiento que contrasta con el despertar primaveral del entorno natural.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Badajoz, se accede a Peñalsordo tomando la autovía A-5 en dirección Madrid hasta la salida de Miajadas, continuando por la EX-346 hasta Campanario y desde allí por carreteras locales. El trayecto completo son aproximadamente 90 kilómetros. También es posible llegar desde Mérida por la EX-209, en un recorrido de unos 70 kilómetros.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) son las estaciones más recomendables, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra su mayor diversidad cromática. El invierno ofrece la tranquilidad absoluta y cielos despejados ideales para la contemplación.
Consejos útiles: Es recomendable llevar calzado cómodo para los paseos por las dehesas y prismáticos para la observación de fauna. La gastronomía local se puede degustar en las casas rurales de la zona, donde también es posible encontrar alojamiento para una estancia más prolongada en pleno contacto con la naturaleza serenense.