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sobre Quintana de la Serena
Conocida como la Ciudad del Granito; importante industria cantera y yacimiento arqueológico de Hijovejo
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En el corazón de la comarca de La Serena, allí donde los paisajes de Extremadura se despliegan en suaves ondulaciones doradas, se alza Quintana de la Serena como una ventana al alma más auténtica de Badajoz. Esta villa de 4.536 habitantes, situada a 495 metros de altitud, conserva el sosiego y la hospitalidad de los pueblos que han sabido mantener sus raíces sin renunciar a la modernidad.
Quintana de la Serena es mucho más que un punto en el mapa: es un remanso donde el tiempo parece fluir a otro ritmo, donde las tradiciones se respiran en cada rincón y donde la gastronomía local cuenta historias de generaciones. Sus calles empedradas y sus casas encaladas invitan a perderse sin prisas, descubriendo los tesoros que esta tierra serena ha atesorado durante siglos.
Qué ver en Quintana de la Serena
El patrimonio arquitectónico de Quintana de la Serena refleja siglos de historia extremeña. La Iglesia Parroquial de San Blas, de origen medieval, preside el centro del pueblo con su imponente presencia. Su estructura, que combina elementos góticos y renacentistas, alberga interesantes retablos y tallas que merecen una visita pausada.
Paseando por el casco histórico, la Plaza Mayor se convierte en el corazón social de la villa, rodeada de edificios tradicionales con sus característicos soportales de granito. Aquí, las fachadas encaladas contrastan con la piedra noble, creando una estampa típicamente extremeña que invita a sentarse en alguna de sus terrazas para contemplar el ir y venir de los lugareños.
La arquitectura popular de Quintana de la Serena se puede apreciar en sus calles adyacentes, donde las casas señoriales alternan con construcciones más humildes, todas ellas manteniendo la armonía cromática del blanco y el ocre. Los patios interiores, aunque privados, a menudo se pueden entrever desde la calle, mostrando esa tradición andalusí de crear espacios frescos y acogedores.
En los alrededores del municipio, el paisaje de La Serena ofrece panorámicas inolvidables. Los encinares y campos de cereal se extienden hasta el horizonte, creando un mosaico de colores que cambia con las estaciones. Es frecuente avistar grullas durante los meses invernales, convirtiendo los paseos por los alrededores en auténticas experiencias ornitológicas.
Qué hacer
Quintana de la Serena se presta especialmente al turismo sosegado y familiar. Las rutas de senderismo por los alrededores permiten descubrir la flora y fauna características de La Serena, con senderos que serpentean entre encinas centenarias y ofrecen vistas panorámicas de la comarca.
Los aficionados a la fotografía rural encontrarán en Quintana infinitas oportunidades: desde los amaneceres dorados sobre los campos de trigo hasta las puestas de sol que tiñen de naranja las fachadas del pueblo. Los molinos de viento que salpican el paisaje sereno añaden un toque pintoresco a cualquier instantánea.
La gastronomía local constituye una experiencia imprescindible. Las especialidades de la zona incluyen el cordero de La Serena, criado en libertad entre los pastos naturales, y los quesos artesanos elaborados con leche de ovejas merinas. Las migas extremeñas, el gazpacho serrano y los dulces conventuales completan una propuesta culinaria que refleja la riqueza de la despensa extremeña.
Durante la temporada de recolección de setas, especialmente tras las primeras lluvias otoñales, los alrededores de Quintana se convierten en un paraíso micológico. Siempre con el debido respeto al medio ambiente y la normativa local, esta actividad conecta a los visitantes con los ciclos naturales de la comarca.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Quintana de la Serena mantiene vivas las tradiciones extremeñas. En febrero, las celebraciones de San Blas congregan a vecinos y visitantes en torno al patrón del pueblo, con procesiones y actividades religiosas que muestran el fervor popular.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, con procesiones que recorren las calles empedradas al ritmo de los tambores y las saetas. Es una época perfecta para descubrir el lado más espiritual y recogido del pueblo.
En agosto, las fiestas patronales transforman Quintana en un hervidero de actividad. Los bailes regionales, las actuaciones de grupos folclóricos y las verbenas populares crean un ambiente festivo que se prolonga hasta altas horas de la madrugada. Las casetas gastronómicas permiten degustar las especialidades locales en un ambiente distendido y familiar.
Información práctica
Quintana de la Serena se encuentra a 80 kilómetros de Badajoz capital, con acceso directo por la carretera N-430. El trayecto, de aproximadamente una hora, discurre por paisajes típicos de La Serena que ya anticipan los encantos del destino.
La mejor época para visitar el pueblo abarca desde abril hasta octubre, cuando las temperaturas son más suaves y los días más largos invitan a disfrutar de las actividades al aire libre. Los meses de mayo y junio resultan especialmente recomendables, con los campos en su máximo esplendor y un clima ideal para el senderismo.
Para alojarse, existen opciones de turismo rural en la zona que permiten vivir la experiencia serena de forma más auténtica. Es recomendable reservar con antelación, especialmente durante las fechas festivas y los fines de semana de temporada alta.