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sobre Baterno
Pequeña localidad en la Siberia Extremeña rodeada de montes y pinos; ideal para amantes de la naturaleza y la tranquilidad absoluta
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El turismo en Baterno exige algo de paciencia con la carretera. Desde Badajoz son unos 120 kilómetros por la N‑430 y luego toca desviarse por carreteras secundarias de La Siberia. El último tramo tiene curvas, tramos estrechos y poca señalización. Si no conoces la zona, mejor llegar con luz.
Baterno ronda los 230 vecinos y está a unos 560 metros de altitud. En invierno pega el viento y el frío se nota. En verano el calor aprieta a partir del mediodía. Para caminar, primavera y otoño funcionan mejor.
La iglesia de San Andrés y el trazado del pueblo
La iglesia de San Andrés es pequeña y sencilla. Nada raro en pueblos de este tamaño. Muros blancos, volumen compacto y poco adorno.
El resto del casco sigue la misma lógica. Calles cortas, pavimento de piedra en algunos tramos y casas encaladas con muros gruesos. Muchas conservan patios traseros que aún se usan como huerto o corral.
El pueblo termina rápido y alrededor empiezan las encinas, parcelas de cultivo y monte bajo. El terreno es abierto. Desde los caminos se ve lejos y no hay demasiados obstáculos en el horizonte.
Cómo moverse sin complicaciones
Aquí moverse es simple: a pie por el pueblo y coche si quieres salir a los alrededores. Lo que hay fuera son pistas de tierra que conectan fincas y otros núcleos pequeños. Las usan agricultores y ganaderos desde hace años. No esperes señalización moderna ni firme perfecto.
El terreno alterna parcelas secas, arroyos que solo llevan agua en ciertas épocas y zonas de roca suelta. Con lluvia algunos caminos empeoran bastante.
Si miras al cielo un rato es fácil ver rapaces. Suelen aparecer águilas, cernícalos o gavilanes aprovechando las corrientes de aire. A primera hora o al final de la tarde se mueven más.
La comida del entorno es la que toca en esta parte de Extremadura: cordero, cabrito, quesos de cabra y platos hechos en casa. En temporada también aparecen setas y otros productos del campo que la gente recoge por la zona.
En los alrededores quedan eras antiguas y corrales de piedra ligados al trabajo agrícola y ganadero. No son monumentos. Son restos de cómo se trabajaba aquí hasta hace no tanto.
Festividades sin grandes recursos públicos
Las fiestas se concentran en verano, cuando vuelve gente que vive fuera el resto del año. El ambiente es sencillo y bastante local.
Suelen organizarse procesiones y música en la calle durante agosto. También hay comidas entre familias y vecinos, con recetas que llevan tiempo repitiéndose en el pueblo.
No es un calendario lleno de eventos. Es más bien el reencuentro de la gente que mantiene el vínculo con Baterno.
Datos útiles
Se llega normalmente desde la zona de Villanueva de la Serena tomando carreteras secundarias hacia La Siberia. Conviene salir con tiempo y no apurar la llegada de noche si no conoces los desvíos.
Si vas a caminar por los alrededores, lleva agua y protección para el sol. A partir del mediodía el calor se nota bastante.
Entre abril y mayo o entre septiembre y octubre el tiempo suele ser más llevadero. En invierno el viento puede ser fuerte y los días se quedan cortos. Si vas, ve con una idea clara de lo que quieres ver y no cuentes con pasar aquí todo el día. Es un pueblo pequeño y se recorre rápido.