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sobre El Risco
Pequeña aldea con encanto en la Siberia; destaca por su ubicación elevada y vistas al embalse del Zújar
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En el corazón de La Siberia extremeña, donde los horizontes se pierden entre dehesas y montañas suaves, se encuentra El Risco, una pequeña aldea que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 121 habitantes, este diminuto núcleo rural de la provincia de Badajoz representa la esencia más pura del turismo de interior: autenticidad, tranquilidad y un paisaje que invita a la contemplación.
Situada a 497 metros de altitud, El Risco se alza como un mirador natural sobre la comarca de La Siberia, ofreciendo perspectivas únicas de un territorio marcado por la ganadería extensiva y los bosques mediterráneos. Su nombre evoca la orografía del terreno, donde pequeños riscos y afloramientos rocosos salpican un paisaje de suaves ondulaciones cubiertas de encinas centenarias.
Aquí el tiempo transcurre a otro ritmo. Las calles empedradas, las casas encaladas con detalles en piedra y el silencio apenas roto por el murmullo del viento entre las encinas crean una atmósfera de serenidad que resulta terapéutica para quienes buscan desconectar del mundo urbano.
Qué ver en El Risco
El principal atractivo de El Risco reside en su arquitectura popular extremeña, perfectamente conservada y adaptada al entorno montañoso. Las viviendas tradicionales, construidas con materiales locales como la piedra y el adobe, se integran armoniosamente en el paisaje, creando un conjunto urbano de gran belleza y autenticidad.
La iglesia parroquial, modest pero cuidada, constituye el corazón espiritual de la comunidad y un ejemplo representativo de la arquitectura religiosa rural extremeña. Su sencilla fachada y su campanario se alzan como referencia visual desde cualquier punto del pueblo.
El entorno natural de El Risco es, sin duda, su gran tesoro. Los alrededores del pueblo están dominados por dehesas de encinas y alcornoques que se extienden hasta donde alcanza la vista, creando un mosaico paisajístico de extraordinaria belleza. Estos ecosistemas mediterráneos albergan una rica fauna donde destacan las aves rapaces, los jabalíes y los cérvidos.
Los afloramientos rocosos que dan nombre al pueblo ofrecen excelentes miradores naturales desde los que contemplar la inmensidad de La Siberia. En días despejados, la vista se extiende por kilómetros, abarcando un territorio donde la mano del hombre apenas ha alterado la fisonomía original del paisaje.
Qué hacer
El Risco es el punto de partida ideal para numerosas rutas de senderismo que serpentean por las dehesas circundantes. Estos caminos, muchos de ellos antiguos senderos ganaderos, permiten adentrarse en un paisaje donde el tiempo parece haberse detenido. La observación de aves encuentra aquí un escenario privilegiado, especialmente durante los meses de primavera y otoño.
Los amantes de la fotografía descubrirán en El Risco un territorio lleno de posibilidades. Las primeras luces del amanecer y los atardeceres dorados crean efectos lumínicos espectaculares sobre las dehesas, mientras que la arquitectura popular ofrece infinitas composiciones de gran belleza plástica.
La gastronomía local, basada en productos de la tierra, constituye otra de las grandes experiencias que ofrece El Risco. Los embutidos ibéricos, los quesos de cabra, las mieles artesanales y los platos elaborados con carne de caza representan lo mejor de la cocina tradicional extremeña. Durante la temporada de setas, especialmente en otoño, los bosques cercanos ofrecen especies muy apreciadas por los gastrónomos.
La recolección de productos silvestres como espárragos trigueros, tagarninas o collejas, siempre con el debido respeto al entorno, permite conectar con las tradiciones ancestrales de aprovechamiento sostenible del territorio.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de El Risco se articula en torno a las celebraciones religiosas tradicionales. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, congregan a vecinos y visitantes en torno a actividades que combinan lo religioso con lo lúdico, manteniendo vivas las tradiciones rurales extremeñas.
La matanza del cerdo, aunque ya no se practica con la intensidad de antaño, sigue siendo un evento social de primer orden que se desarrolla durante los meses invernales, perpetuando conocimientos y técnicas transmitidas de generación en generación.
Las celebraciones navideñas adquieren en El Risco un carácter especialmente entrañable, con villancicos tradicionales y costumbres que se remontan a siglos atrás.
Información práctica
Para llegar a El Risco desde Badajoz, hay que tomar la carretera N-430 en dirección Córdoba hasta Villanueva de la Serena, y desde allí continuar por carreteras secundarias siguiendo las indicaciones hacia la comarca de La Siberia. El trayecto total es de aproximadamente 150 kilómetros.
una de las mejores época para visitar El Risco es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra su mayor esplendor. Los meses de abril y mayo resultan especialmente atractivos por la floración de las dehesas.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar y ropa adecuada para el clima continental de la zona, con amplitudes térmicas considerables entre el día y la noche. La aldea cuenta con servicios básicos, por lo que conviene planificar las necesidades con antelación.