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sobre Esparragosa de Lares
Situado en un entorno espectacular junto al embalse de la Serena y el cerro Masatrigo; ideal para turismo de naturaleza y agua
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En La Siberia extremeña, entre dehesas de encinas y alcornoques y un paisaje de sierras suaves, Esparragosa de Lares (883 habitantes) es uno de esos pueblos donde se viene a bajar el ritmo. A 473 metros de altitud, en la provincia de Badajoz, mantiene un pulso rural tranquilo y un entorno natural que pesa más que cualquier monumento.
Qué ver en Esparragosa de Lares
El casco urbano se recorre a pie en poco tiempo. Encontrarás viviendas encaladas, calles estrechas que se adaptan al terreno y detalles de construcción tradicional (granito en portadas, rejas y balcones de forja).
La iglesia parroquial es el referente del pueblo y el punto más claro para orientarse mientras paseas.
Fuera del núcleo, lo que manda es el paisaje: dehesa, monte mediterráneo y pequeños arroyos estacionales. Con algo de paciencia (y prismáticos si los tienes), la observación de aves y fauna de monte es uno de los grandes alicientes.
Qué hacer
Las caminatas por caminos antiguos y pistas rurales permiten entender cómo se ha movido la gente por esta zona durante generaciones. En el recorrido es habitual cruzarse con elementos etnográficos sencillos: corrales, abrevaderos y cercados.
En otoño, la micología atrae a muchos aficionados: si vas a recolectar, hazlo con respeto y siguiendo la normativa local.
La cocina de la comarca se apoya en productos de temporada y de la dehesa: caza, setas cuando toca, quesos y embutidos, además de repostería casera en fechas señaladas.
Fiestas y tradiciones
El verano concentra buena parte del ambiente festivo, con celebraciones patronales y actividades populares. En otoño, la montanera marca el calendario y suelen organizarse propuestas ligadas a productos del bosque. La Navidad se vive de forma más familiar, con belenes y reuniones vecinales.
Mejor época
Primavera y otoño son las estaciones más agradecidas por temperatura y paisaje. En verano conviene evitar las horas centrales del día; el calor puede apretar, aunque por la noche refresca más que en la llanura.
Información práctica
Desde Badajoz, el acceso habitual pasa por la N-430 en dirección a Ciudad Real y, después, carreteras comarcales hasta el pueblo. Lleva calzado cómodo y algo de agua si vas a salir a caminar: las distancias engañan y hay tramos sin sombra.