Artículo completo
sobre Gargüera
Puerta de la Vera desde el Valle del Jerte; localidad tranquila y agrícola
Ocultar artículo Leer artículo completo
En La Vera cacereña, donde los contrafuertes de Gredos se vuelven colinas, aparece Gargüera: un pueblo pequeño (177 habitantes) y tranquilo, a 501 metros de altitud. Aquí lo interesante no es “hacer mil cosas”, sino caminar despacio y fijarse en los detalles: la arquitectura popular, el paisaje de castaños y el sonido del agua cuando baja con ganas.
Qué ver en Gargüera
El paseo se hace solo. En el centro está la iglesia parroquial de San Juan Bautista, el edificio más reconocible del casco urbano. Merece la pena rodearla y mirar el conjunto del pueblo: calles cortas, casas tradicionales y alguna fachada con piedra vista.
Al caminar aparecen viviendas antiguas con elementos nobles —blasones y cantería— que hablan de otras épocas de más movimiento en la comarca. Fuera del núcleo, el entorno es el gran reclamo: bosques de castaños, arroyos y praderas donde el paisaje cambia mucho según la estación. Las gargantas de la zona forman remansos y zonas de ribera agradables para una parada corta.
Qué hacer
Hay senderos que salen desde el pueblo hacia la Garganta de Gargüera, con vegetación de ribera y fauna discreta si vas en silencio. Si te apetece alargar, algunos caminos suben hacia las estribaciones de Gredos y abren vistas sobre La Vera.
En la mesa manda el producto local: huerta, cabra y el pimentón de La Vera como hilo conductor de muchos platos tradicionales.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el casco: iglesia, calles y casas tradicionales.
- Salida corta hacia la zona de garganta/arroyos para ver el paisaje de ribera y volver.
Mejor época
De abril a octubre se camina a gusto y el campo suele estar más agradecido. En mayo y junio, si ha llovido, las gargantas llevan más agua. En pleno verano, mejor madrugar y evitar las horas centrales.
Información práctica
Se llega desde Navalmoral de la Mata por la EX-203 hacia Jaraíz de la Vera y luego por carretera comarcal. Para dormir, hay alojamientos rurales en el propio municipio y alrededores.