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sobre Cáceres
Ciudad Patrimonio de la Humanidad con uno de los conjuntos medievales y renacentistas más completos de Europa
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En el corazón de Extremadura, donde las llanuras se estiran bajo un cielo grande, Cáceres se levanta como uno de los conjuntos históricos mejor conservados del país. Con casi 100.000 habitantes y a 459 metros de altitud, no es solo capital de provincia: aquí la historia está a la vista, en granito, en torres y en calles estrechas que aún marcan el ritmo del casco antiguo.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad reúne un paisaje urbano medieval y renacentista muy completo. Y fuera de la postal, Cáceres también se entiende por lo que se come, por su calendario cultural y por esa manera extremeña de recibir sin prisa.
Qué ver en Cáceres
El Casco Histórico concentra lo esencial. Las murallas almohades del siglo XII abrazan un entramado de calles empedradas que arranca en la Plaza Mayor, punto de encuentro y acceso natural al recinto por el Arco de la Estrella.
La Casa de las Veletas (Museo Provincial) guarda uno de los lugares más llamativos de la visita: su aljibe árabe del siglo XI. En el recorrido aparecen palacios como el Palacio de Carvajal, la Casa del Sol o el Palacio de los Golfines de Abajo, que ayudan a entender el peso de la nobleza local.
En altura mandan las torres: Bujaco, los Púlpitos y el Horno recortan el perfil de la ciudad monumental. En lo religioso, la Concatedral de Santa María y San Francisco Javier cierran un paseo que alterna sobriedad gótica y barroco.
Merece la pena acercarse al barrio judío, con calles recogidas y fachadas encaladas, y al Convento de San Pablo, fundado en el siglo XV.
Qué hacer
Cáceres se disfruta caminando, especialmente al atardecer, cuando la luz suaviza el granito y el casco histórico baja el volumen. Hay tours guiados temáticos (leyendas, arquitectura, historia) que ayudan a leer detalles que pasan desapercibidos.
La gastronomía tira de dehesa: jamón, quesos, cordero, migas o sopas de ajo. Entre mercados y tabernas del centro histórico se puede probar cocina tradicional sin complicaciones.
Si te apetece aire libre, en los alrededores hay rutas por la dehesa con buena observación de aves en temporada. Los embalses cercanos dan juego para paseos, pesca y actividades acuáticas.
También encajan bien las rutas enológicas ligadas a la D.O. Ribera del Guadiana y las escapadas a Trujillo o Guadalupe.
Fiestas y tradiciones
La Semana Santa (abril, Interés Turístico Regional) toma las calles del centro con un ambiente serio y muy fotogénico. Las Candelas (principios de febrero) se viven alrededor de hogueras.
San Jorge (23 de abril) saca la ciudad a la calle con aire medieval. En mayo llegan los Mayos Musicales y el WOMAD, que llenan plazas y rincones históricos de música y actividad. En noviembre, el Festival de Teatro Clásico aprovecha escenarios monumentales para representaciones.
Información práctica
Cáceres está bien conectada por carretera: desde Madrid, la A-5 deja la ciudad a unas 3 horas. En tren, enlaza con Madrid y otras ciudades por la línea Madrid–Badajoz.
La primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-noviembre) son las estaciones más cómodas para caminar. En verano aprieta el calor a mediodía; por la noche se está mejor en terraza. Calzado cómodo: el empedrado pasa factura si vienes con suela fina. Si puedes, reserva al menos dos días para verla con calma.
Si solo tienes 2 horas
- Empieza en la Plaza Mayor y entra por el Arco de la Estrella.
- Sube hacia la zona de torres (con la Torre de Bujaco como referencia exterior) y piérdete por las calles principales del recinto amurallado.
- Pasa por la Concatedral de Santa María y remata en el entorno del barrio judío antes de volver hacia la Plaza Mayor.
Errores típicos
- Ir en verano a primera hora de la tarde: el granito refleja el calor y el paseo se hace pesado. Mejor mañana o última hora.
- Quedarse solo en la Plaza Mayor: está muy bien, pero la ciudad se entiende de verdad dentro del recinto.
- Calzado poco adecuado: el empedrado y las cuestas se notan.