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sobre Almendral
Pueblo de tradición agrícola y ganadera situado en la carretera hacia Olivenza; destaca por su iglesia parroquial y la tranquilidad de sus calles
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En el corazón de los Llanos de Olivenza, donde la campiña extremeña se extiende en suaves ondulaciones cubiertas de olivares centenarios, se alza Almendral, un pueblo que conserva intacto el sabor auténtico de la Extremadura rural. Con apenas 1.207 habitantes y situado a 324 metros de altitud, este pequeño municipio pacense invita a descubrir la esencia más pura de una tierra marcada por siglos de historia y tradición.
Recorrer las calles de Almendral es sumergirse en un ambiente de tranquilidad que contrasta con el ritmo acelerado de las grandes ciudades. Sus casas encaladas, sus plazas sombreadas y el ritmo pausado de sus gentes crean una atmósfera perfecta para quienes buscan desconectar y experimentar el turismo rural en estado puro. La proximidad a la frontera portuguesa añade un matiz especial a este territorio, donde las influencias culturales se han entremezclado durante generaciones.
Qué ver en Almendral
El patrimonio arquitectónico de Almendral refleja fielmente la evolución histórica de los pueblos extremeños. La Iglesia Parroquial de San Bartolomé constituye el epicentro religioso y cultural del municipio, un templo que conserva elementos de diferentes épocas y que ha sido testigo silencioso de la vida comunitaria durante siglos. Su interior alberga retablos e imágenes que merecen una visita pausada para apreciar el arte sacro popular extremeño.
Pasear por el casco histórico permite descubrir la arquitectura tradicional de la zona, con sus características casas de muros encalados, rejas de forja y patios interiores que mantienen el frescor durante los calurosos veranos extremeños. Las calles estrechas y empedradas conducen a pequeñas plazas donde aún se respira el ambiente de los pueblos de antaño.
Los alrededores de Almendral ofrecen paisajes típicos de la penillanura extremeña, con extensas dehesas de encinas y alcornoques que proporcionan sombra al ganado y constituyen un ecosistema único. Los campos de olivares, que dan nombre a la comarca, crean un mosaico de verdes y platas que cambia con las estaciones y ofrece estampas de gran belleza paisajística.
Qué hacer
La ubicación privilegiada de Almendral en los Llanos de Olivenza lo convierte en un punto de partida ideal para realizar rutas de senderismo por la campiña extremeña. Los caminos rurales que serpentean entre olivares y dehesas permiten descubrir la flora y fauna autóctonas, especialmente durante la primavera, cuando el campo se viste de colores y aromas únicos.
La gastronomía local representa uno de los mayores atractivos para el visitante. Los productos de la matanza tradicional, el aceite de oliva virgen extra de la comarca, los quesos artesanales y los dulces conventuales conforman una despensa que refleja siglos de saber hacer. Los bares y restaurantes del pueblo ofrecen la oportunidad de degustar platos tradicionales extremeños como el gazpacho extremeño, las migas, el cocido o los productos derivados del cerdo ibérico.
Para los amantes de la fotografía rural, Almendral ofrece innumerables rincones con encanto: desde los amaneceres dorados sobre los olivares hasta los atardeceres que tiñen de ocre las fachadas encaladas. La luz extremeña, especialmente intensa en estas latitudes, proporciona una calidad fotográfica excepcional.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Almendral mantiene vivas las tradiciones populares extremeñas. Las fiestas patronales en honor a San Bartolomé se celebran en agosto, coincidiendo con las fechas tradicionales de la recolección. Durante estos días, el pueblo se viste de gala con procesiones, actividades culturales y celebraciones que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente de hermandad y alegría.
La Semana Santa constituye otro momento destacado del año, cuando las cofradías locales organizan procesiones que recorren las calles principales del pueblo. El fervor religioso se combina con el valor artístico de las imágenes y el respeto por unas tradiciones transmitidas de generación en generación.
En otoño, coincidiendo con la recolección de la aceituna, se organizan actividades relacionadas con la cultura del olivar, que permiten a los visitantes conocer de primera mano los procesos tradicionales de obtención del aceite de oliva, uno de los productos estrella de la comarca.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Badajoz capital, Almendral se encuentra a aproximadamente 80 kilómetros por la N-435 en dirección Huelva, tomando el desvío hacia Olivenza y posteriormente siguiendo la carretera comarcal. El trayecto en coche dura alrededor de una hora y permite disfrutar del paisaje típico de la penillanura extremeña.
Mejor época para visitar: Aunque Almendral mantiene su encanto durante todo el año, la primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) ofrecen las condiciones más agradables para el turismo rural. Las temperaturas son suaves y la naturaleza muestra sus mejores galas, especialmente durante la floración de los olivares o el cambio de color de las dehesas.
Consejos prácticos: Se recomienda llevar calzado cómodo para pasear por las calles empedradas y ropa adecuada para las excursiones por el campo. Los horarios de los establecimientos siguen el ritmo pausado de los pueblos rurales, por lo que conviene informarse previamente sobre los horarios de apertura.