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sobre Táliga
Antiguo pueblo portugués (hasta 1801); destaca por su gastronomía
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En los Llanos de Olivenza, entre dehesas y olivares, Táliga se recorre despacio. Con 663 habitantes y a 315 metros de altitud, conserva una vida tranquila y un casco urbano sencillo: casas encaladas, arquitectura popular y pocas prisas.
Qué ver en Táliga
La Iglesia Parroquial es el edificio más reconocible. De líneas sobrias, encaja con el tono del pueblo y sirve como buen punto de partida para orientarse.
En el centro se aprecia la arquitectura popular extremeña: viviendas de una o dos plantas, cal blanca, vanos con remates de colores tradicionales y algún patio interior que, cuando se deja entrever, habla de otra forma de vivir.
Al salir del núcleo urbano aparece lo que marca el paisaje: la dehesa, con encinas, ganado y caminos de tierra abiertos hacia los llanos. También hay olivares, parte habitual del trabajo y del entorno.
Qué hacer
Aquí funciona lo sencillo: caminar. Hay caminos rurales para paseos sin complicaciones, con opciones de observación de aves si sales temprano o a última hora.
La fotografía va bien en los bordes del pueblo: fachadas blancas, portadas y líneas limpias, y después el campo abierto.
En mesa manda la cocina de dehesa: ibéricos, quesos y aceite de oliva. Si buscas productos, pregunta en el pueblo; a veces coinciden mercadillos o ferias puntuales.
Fiestas y tradiciones
Se celebran fiestas patronales en verano, Semana Santa con recogimiento y, en otoño, la matanza se mantiene como tradición (hoy más festiva que doméstica). También hay romerías hacia ermitas del término municipal, normalmente en primavera.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el centro, con parada en la Iglesia Parroquial.
- Paseo corto por algún camino de salida para ver la dehesa y los llanos.
Errores típicos
- Ir a mediodía en verano: el calor y la falta de sombra en los llanos se notan.
- Llegar sin lo básico (agua, algo de comer): los servicios son limitados.
Información práctica
Cómo llegar: A 62 km de Badajoz. Se accede por la N-435 hacia Olivenza y luego por carreteras locales. Desde Olivenza hay unos 12 km.
Mejor época: Primavera y otoño suelen ser los meses más agradecidos. En verano conviene moverse a primera y última hora; en invierno, días suaves alternan con episodios de lluvia.